La Cámara Federal de Salta ratificó la ampliación de cargos contra Raúl Reynoso, ex juez federal de Orán, y José Luis Bruno, ex fiscal federal de esa jurisdicción. Se les acusa de prevaricato por beneficiar a un individuo clave en una red de tráfico de cocaína mediante resoluciones judiciales irregulares, dentro de la causa conocida como “Molina-Alemán”.
La investigación, bajo la órbita del juez federal Julio Leonardo Bavio, reveló un patrón de irregularidades judiciales en causas de narcotráfico. La resolución, dictada el 29 de octubre de 2025, señala que ambos funcionarios favorecieron la impunidad de imputados vinculados al tráfico de drogas.
El caso se originó en 2011, cuando Gendarmería detectó una red de transporte de estupefacientes entre Bolivia y provincias argentinas. En noviembre de ese año, se incautaron 70 kilos de cocaína y se detuvo a Melisa Alemán, Gustavo Molina (luego identificado como Emmanuel Gabriel Cala) y Federico Rojas.
Las pruebas, incluyendo intervenciones telefónicas, identificaron a Rojas como un elemento clave en la logística del traslado, actuando como "puntero" para alertar sobre controles policiales.
Inicialmente, el juez subrogante Ramón Antonio Valor procesó a los tres detenidos y dictó prisión preventiva. Sin embargo, Reynoso revocó esta decisión y recalificó el delito de Rojas a "cómplice secundario", permitiendo su liberación inmediata.
La Cámara Federal considera que esta resolución se basó en una "clara tergiversación de las constancias de la causa", omitiendo pruebas fundamentales y dando credibilidad a descargos "contradictorios e inverosímiles".
La Cámara Federal
La Cámara Federal desestimó los argumentos de las defensas, que había señalado sobrecarga judicial y falta de recursos, negando los ilícitos con el fiscal Bruno, considerando que la conducta de ambos funcionarios no se explica por diferencias de criterio jurídico ni negligencia. Subrayó que la resolución de Reynoso partió de una "clara tergiversación de las constancias de la causa" y que la supuesta "colaboración mínima" de Rojas carecía de sustento probatorio.
El tribunal enfatizó que la inacción de Bruno fue deliberada y no producto de un descuido, ya que no apeló la liberación de Rojas a pesar de haber recurrido la excarcelación de otros imputados en la misma causa. La Cámara concluye que la falta de cuestionamiento del fiscal Bruno a la resolución "prevaricatosa" dictada por Reynoso no se basa en una mala praxis, sino en un proceder deliberado que perjudicó la persecución de la responsabilidad de Rojas.
Consecuencias y Consideraciones Finales
Luego del beneficio recibido, Rojas permaneció prófugo y la causa se encuentra paralizada desde diciembre de 2023. Otros imputados continuaron involucrados en actividades delictivas y fueron posteriormente condenados por nuevos hechos de narcotráfico. La confirmación del procesamiento por prevaricato para Reynoso y Bruno se suma a antecedentes de condenas firmes contra el ex juez por delitos similares, consolidando la hipótesis de un esquema de corrupción judicial vinculada al narcotráfico en el norte argentino.