La Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (FELCN) de Bolivia logró detener en la ciudad fronteriza de Bermejo a Roberto Adrián Escalada, alias “El Conde”, señalado como el sexto hombre más buscado por narcotráfico en la Argentina. El operativo culminó con su extradición y entrega a Gendarmería Nacional, que lo trasladó para que enfrente la Justicia argentina.
La aprehensión se concretó tras un trabajo de inteligencia articulado entre fuerzas argentinas y bolivianas. Las autoridades del lado argentino habrían advertido que Escalada se encontraba residiendo en Bermejo, donde llevaba una vida aparentemente normal.
En la ciudad fronteriza se movía con libertad, poseía negocios y, de acuerdo a versiones que circularon en redes sociales, habría estado vinculado a la dirigencia del automovilismo e incluso señalado como presunto financista de un espacio político.

La FELCN ejecutó dos allanamientos simultáneos para dar con su paradero. En uno de los procedimientos se secuestraron 1.800 dólares, vehículos y equipos electrónicos utilizados para comunicación.
Tras su detención, Escalada fue extraditado y entregado a Gendarmería Nacional Argentina, para que sea sometido al proceso judicial que le corresponde por las causas que pesan en su contra.
En medio del impacto político que generó la noticia, el intendente de Aguas Blancas, Adrián Zigarán, publicó en sus redes sociales un mensaje irónico en alusión al detenido: “Se nos fue un gran crítico de nuestra gestión, quería saber qué hacíamos con el dinero de la entrada a Aguas Blancas, el narcotraficante”.
El supuesto cómplice y el millonario secuestro
En el marco del mismo operativo, la FELCN detuvo a un hombre de 38 años, de nacionalidad boliviana, quien presuntamente operaba junto a Escalada en la zona fronteriza.
El allanamiento permitió el secuestro de cuatro vehículos de alta gama, 169 mil dólares en efectivo y restos de marihuana. Además, se incautaron documentos y un DVR, equipo utilizado para grabar imágenes de cámaras de vigilancia, elementos que podrían resultar clave para la investigación.

Si bien el hombre contaba con un pedido internacional de captura, no tenía orden de aprehensión vigente en territorio boliviano, situación que ahora es analizada por la Fiscalía Departamental de Tarija, que investiga los posibles nexos y el modo en que la organización operaba en este punto estratégico de la frontera.

