El juicio por el femicidio de Jimena Salas se reanudó hoy, con la declaración de los dos últimos testigos ofrecidos por la defensa, con lo que concluyó la recepción de la evidencia testimonial, tras lo que se incorporó toda la prueba reunida durante el proceso.
Luego se pasó a un cuarto intermedio hasta mañana, para cuando está programada la inspección ocular de los vehículos secuestrados en el marco de la causa.
Fuentes judiciales indicaron que, concluido ese trámite, el debate pasará a un cuarto intermedio hasta el miércoles 5 de noviembre, cuando está previsto el inicio de los alegatos de las partes.
En esta última jornada de la ronda de testimoniales, declararon una vecina y un amigo de los hermanos Saavedra.
La primera testigo dijo conocer a los imputados desde 2011, año en que se mudó a Parque Belgrano.
Jimena Salas: "Me puse muy contenta de verte"
Sostuvo que tuvo más contacto con Damián, a quien ella y su familia ayudaron a montar un “pub” que funcionaba en su casa, y dijo que él era el encargado del negocio, pero no supo precisar en qué año lo inauguró.
Luego señaló que sabía que sus vecinos eran hinchas de Gimnasia y Tiro y que la casa de los Saavedra era punto de encuentro antes de los partidos, tras lo que precisó que su concepto de ambos era bueno y aseguró que nunca tuvo problemas con ellos.
Un amigo de los imputados
Seguidamente, declaró un amigo de los imputados, quien contó que los conocía desde la adolescencia porque su pareja era amiga de la novia de Damián, y que habían compartido actividades deportivas y recreativas desde siempre, entre ellas, ir juntos a la cancha de Gimnasia y Tiro con un grupo de amigos autodenominados “Los pibes”.
Consultado acerca de si habían tenido problemas con la policía en algún momento, el testigo sostuvo que no, que solo se habían visto expuestos a situaciones “propias del folclore del fútbol”.
No obstante, reconoció haber estado detenido con los dos acusados en una causa por daños, y detalló que, en aquel momento, eran adolescentes y que habían tenido “actos de rebeldía propios de la edad”.
En esa ocasión los habían denunciado por romper autos a la salida de una fiesta.
Más adelante, reconoció haber estado imputado junto a los Saavedra en una causa por el robo a una vicaría.

El testigo reveló lo que sabía sobre la actividad laboral de los acusados.
En este sentido, dijo que Guillermo trabajaba en Aguas del Norte y que Damián colaboraba con los padres en la casa, y agregó que también atendía una sanguchería en su casa, cuya apertura calculó unos 7 u 8 años atrás.
Asimismo, develó que los Saavedra tenían un automóvil VW Vento marrón que usaba toda la familia y un Renault Clío azul que manejaba Guillermo.
Finalmente, compartió su concepto de los acusados, asegurando que eran “muy buenos amigos y muy sanos”.

Los hermanos Saavedra son juzgados por el delito de homicidio calificado por alevosía, ensañamiento, criminis causa por el concurso premeditado de dos o más personas, femicidio.
El tribunal colegiado está conformado por los jueces José Luis Riera (presidente), Mónica Faber y Maximiliano Troyano (vocales). Por el Ministerio Público interviene una unidad fiscal conformada por los fiscales Mónica Poma, Gabriel González y Leandro Flores. La defensa de los imputados está a cargo de Marcelo Arancibia. Como querellante, en representación de la familia de la víctima, interviene Pedro Javier Arancibia.
La muerte de Jimena Salas ocurrió el 27 de enero de 2017, en el barrio San Nicolás, de la localidad de Vaqueros.
