La Sala 3 del Tribunal de Impugnación de Salta rechazó este miércoles el recurso de casación presentado por la defensa de la mujer condenada a prisión perpetua en septiembre pasado, por el homicidio calificado de su hijo, de 11 años, y de esta manera ratificó la pena dictada por los miembros de la Sala I del Tribunal de Juicio.
Se trata de Lidia Raquel Cardozo, de 43 años, quien el 8 de septiembre pasado fue condenada a la pena de prisión perpetua por el homicidio calificado por el vínculo y lesiones leves calificadas por el vínculo, en grado de autora, en perjuicio de su hijo, Guillermo Leonel Francia, de 11 años de edad.
El hecho ocurrió el 31 de agosto de 2023, en el barrio Solidaridad, de la zona sudeste de Salta Capital, y el menor llegó sin vida al hospital Papa Francisco, trasladado por su madre, con la ayuda de un albañil, con una grave lesión en la cabeza.
La autopsia determinó que el menor falleció por traumatismo encéfalo craneal grave por lesión punzopenetrante.
Hoy, desde el Ministerio Público Fiscal de Salta se informó que la Sala 3 del Tribunal de Impugnación rechazó el recurso de casación interpuesto por la defensa de Cardozo, con lo que confirmó la condena a prisión perpetua dictada por el tribunal integrado por los jueces Leonardo Feans, Martín Pérez y Francisco Mascarello, en septiembre.
Para el fiscal, Cardozo fue la autora de la agresión que derivó en la muerte de su hijo
Durante el juicio, el fiscal penal de la Unidad de Graves Atentados contra las Personas (UGAP), Santiago López Soto, acreditó que Cardozo fue la autora de la agresión contra el menor con un elemento contundente, provocándole una grave lesión en la cabeza que derivó en su fallecimiento.
Asimismo, a partir de la prueba testimonial, médica y pericial incorporada en debate, la Fiscalía demostró que meses antes del fallecimiento la imputada había ejercido violencia física y maltrato contra el niño, lesiones que fueron advertidas y denunciadas en el ámbito escolar.
Ante el recurso de casación interpuesto por la defensa, la Fiscal de Impugnación 1, Ana Inés Salinas Odorisio, se opuso y solicitó la confirmación del fallo, lo que finalmente resolvió la Sala 3 del Tribunal de Impugnación, y la condena quedó firme.
Cardozo siempre sostuvo su inocencia durante el proceso oral y público, y su versión señalaba que el niño se había caído de una construcción, pero el tribunal no le creyó y le impuso la pena pedida por la fiscalía, a la que adhirió la querella, en representación del padre de la víctima.
En tanto, durante los alegatos, la defensa había pedido la absolución por aplicación del beneficio de la duda o que el crimen se calificara como cometido en estado de emoción violenta.