Desde el año 2020, Natalia Cruz, asesinada el 17 de febrero pasado por su ex pareja, en la casa en la que ambos convivieron por años, en el barrio Luz y Fuerza, de Campo Quijano, cumplió con todas las alertas establecidas en materia de violencia de género. Sin embargo, de nada le sirvió.
Este medio pudo conocer, al menos, cuatro de las denuncias radicadas hechas por la joven madre, quien recientemente se había recibido como docente y esperaba ejercer en su localidad. Un sueño que Daniel Orlando Serapio, su ex pareja y asesino conocía y trataba de frustrar.
Primera denuncia: discusión y golpes
Fue radicada por Natalia Cruz en contra Serapio por un hecho de violencia de género ocurrido el 31 de diciembre del 2020. En ese momento, reveló que llevaba 12 años de convivencia con su pareja, con quien tuvo dos hijos que, en esa fecha, tenían 6 y 12 años.
Sostuvo que la noche anterior tuvo una discusión con el acusado, quien estaba molesto porque ella se había caído de la moto. Contó que el 31 de diciembre, cuando estaba en la casa con sus hijos, comenzaron a discutir por dinero. En esas circunstancias, dijo, Serapio “me quitó el celular y lo tiró por arriba del placard, pero luego lo rompió delante de mí”. Agregó que sus hijos estaban presentes, pero luego se fueron a sus piezas porque él los amenazó. “Váyanse a su pieza o sino les pego a ustedes también”, les gritó.

Luego, la encerró en la habitación, la empujó sobre la cama y se arrojó encima, momento en que “le pega con la rodilla en la pierna izquierda, forcejean, le da de golpes de puño en las costillas, la sostiene del cuello e impide que se levante de la cama”.
Señaló que, tras luchar con su pareja, finalmente lo empuja y logra salir de la pieza, corre al cuarto de sus hijos, los sacó de la pieza, pero el acusado apareció y la volvió a encerrar en el cuarto. “Vuelven a forcejear hasta que ella logra zafar y se va de la casa sin sus hijos, los que no la siguieron por miedo”, reza el informe policial.
Cuando se iba de la casa, el acusado tomó la llave de su auto y le dice: “Yo te voy a seguir, voy a ir detrás de ti”. “Ella igual se va y logra esconderse en una iglesia; siente dolor en el pecho y va al hospital, la atiende el médico F. B. P.”, resalta la denuncia. El diagnostico emitido fue de “cefaloematoma en la cabeza de dos puntos de sutura”. Como complemento, Natalia informó que no era la primera vez que su pareja la golpeaba, tras lo cual pidió la exclusión del hogar y que se tomen las medidas legales del caso.
Segunda denuncia: Serapio notificado
Es la N°974/24. Cuenta que su hijo mayor, ahora de 16 años, le informó que el acusado estaba molesto y había comenzado a romper los bienes muebles de la casa, puesto que intentaba comunicarse con ella, pero no podía establecer el contacto.
Agregó que entonces subió a su hijo menor al auto (Ford Eco Sport) y que, al parecer, tuvieron un accidente de tránsito. Remarcó que hace cuatro años atrás, su ex pareja la había amenazado con hacerle daño al menor. También cuenta que antes del accidente, Serapio la interceptó en la vía pública y le exigía que suba al rodado, pero se negó.
La denunciante vuelve a pedir la exclusión del hogar, prohibición de acercamiento y de ejercer actos de violencia física y psicológica, entre otras medidas. A raíz de esta denuncia, el juzgado de VIF 1, ordena que Serapio se notificado de la prohibición de acercamiento a 500 metros, prohibición de comunicación por cualquier medio, y de ejercer cualquier acto de violencia a la víctima y a su familia, además de la exclusión del hogar.
Tercera denuncia: amenaza con denunciarla
Se trata de la N°848/2025 y es por un hecho ocurrido el 3 de noviembre del 2025. Denuncia a Serapio, ahora con una relación de pareja de 21 años, hijo mayor de 17 años y el menor de 11. Indicó que estaba en la parroquia de Santiago Apóstol, en su clase de catequista, cuando comenzó a recibir llamadas reiteradas del acusado, por lo que tuvo que retirarse hacia su casa.
Cuando lo atiende, el acusado comenzó a insultarla y a preguntar por qué no le atendía el teléfono y estaba molesto porque no le llegaban los mensajes. Dijo que los hechos de violencia por parte del mismo sucedían desde hace meses y eran frecuentes, por lo que atraviesa ataques de ansiedad y hernia de disco en el cuello. Según un traumatólogo, se debía al estrés sufrido por la convivencia con el acusado.

Resaltó que Serapio le dijo que, si ella hacía abandono de hogar, él haría la denuncia para dificultarle que consiga trabajo e indica que cuando Serapio está en la casa, no puede salir a hacer sus actividades porque no la deja salir de la casa, o bien, cuando sale la persigue o la llama todo el tiempo para saber dónde está.
Recordó que anteriormente se había ordenado una prohibición de acercamiento contra su marido y la exclusión del hogar, pero la misma ya se encuentra archivada. Así que solicitó nuevamente esas medidas. A tal efecto, el Juzgado de VIF 2 emite una resolución, a través de la cual se disponen dichas medidas de protección, como la prohibición de acercamiento y de ejercer cualquier acto de violencia. Se deja constancias que dichas medidas fueron notificadas el 12 de noviembre de 2025 al acusado.
Cuarta denuncia: consigna de tres días
Se realizó en el marco del expediente VIF 943319/25. Denuncia N°104/26, del 2 de febrero del 2026. Radicada por Natalia Cruz en contra de Serapio, mediante la cual sostuvo que estaba separada de su ex pareja desde hacía cuatro meses. Que el día del hecho, mientras dormía, el acusado se presentó en su domicilio, ingresó y agarró su teléfono y lo revisó, encontrando mensajes con otras personas, de las cuales no desea mencionar.
Luego, la hizo despertar, la agarró fuertemente de ambos brazos, y comenzó a vociferar insultos de todo tipo. Todo esto, en presencia de sus hijos. Minutos después, tras convencerlo de que se reitre, se va de la vivienda. Por ello, vuelve a pedir la prohibición de acercamiento y las otras medidas de protección.
En esta denuncia, sin embargo, hace una advertencia premonitoria: sostuvo que “tiene temor por su integridad física, como la de sus hijos”. Luego el 12 de febrero del 2026, cinco días antes de ser asesinada, realizó una ampliación de la denuncia y reveló que el 9 de ese mes, a las 7.30, su ex pareja, entró a la casa por la ventana de la cocina y fue hasta su pieza.
Lo hizo vociferando en su contra. Decía que ella tenía la culpa de que él se haya peleado con su hermano, que tenía lastimado el rostro, aparentemente ebrio y signos de pelea. Otra vez, Natalia resalta que tiene temor de su presencia, que ese día se fue de la casa durante todo el día hasta que el acusado se marchó.
Al respecto, el Juzgado VIF emitió una nueva resolución con fecha del3 de febrero pasado, mediante la cual ordenó mantener vigente las medidas de protección, de las cuales el acusado es notificado el 12 de febrero, según consta en fojas 25 y 28 del expediente.
El 13 de febrero, en tanto, el juzgado expide una nueva resolución, en la que se ordena una “consiga fija por tres días”. Si se cuenta esos tres días, el 16 de ese mes, Natalia volvió a quedar desprotegida, no sólo por la policía de esa localidad, sino también porque no hubo una orden judicial por más días para la custodia. Cabe señalar que al otro día de finalizada la consigna, es que Serapio aparece en la casa y mata a Natalia.