Tres personas fueron acusadas por transportar y vender más de seis kilos de cocaína, y la droga fue encontrada en la terminal de ómnibus de la ciudad de Rosario, en un colectivo que viajaba desde Orán, en el norte de Salta, hacia la provincia de Santa Fe.
La cocaína estaba oculta en globos de piñata, dentro de la mochila de una mujer, que viajó desde Salta, y la investigación indica que su pareja, que está preso en el penal de Marcos Paz, coordinaba toda la operación desde su celda, mientras que la droga estaba destinada a la venta, en el sur de Santa Fe y el norte de Buenos Aires.
La Unidad Fiscal Rosario y la PROCUNAR (Procuraduría de Narcocriminalidad) acusaron formalmente a:
- Una mujer.
- Su pareja, que está preso.
- El padre de la pareja.
Según la investigación, estas tres personas formaban una organización y llevaban droga desde Salta para venderla en el sur de Santa Fe y el norte de Buenos Aires, por lo que les dictaron la prisión preventiva por 120 días, mientras continúan las averiguaciones del caso.
La acusación se hizo formal en una audiencia en los tribunales federales de Rosario, encabezada por el juez de garantías Román Lanzón, mientras que por el Ministerio Público Fiscal (MPF) estuvieron Federico Reynares Solari, Rodrigo Romero y Matías Scilabra.
Las personas acusadas son:
- A.P.F. (la mujer).
- J.C.P. (su pareja, preso en Marcos Paz).
- C.P.P. (el padre de J.C.P.).
Se los acusa de ser coautores del delito de tráfico de estupefacientes, que significa transportar y vender drogas, lo que se agrava porque eran más de tres personas organizadas.
También se investiga a otra persona: J.L.P., tío del preso J.C.P., acusado de tener un arma ilegal, aunque el juez lo dejó libre y debe presentarse cada semana en la comisaría de Alcorta, de la provincia de Santa Fe, que es de donde son todos los involucrados.
Durante la audiencia, los fiscales contaron el caso y explicaron qué hizo cada uno de los acusados y cómo se investigó todo.
El fiscal Reynares Solari dijo que los acusados llevaban droga desde Salta a Santa Fe, para venderla en el pueblo santafesino de Alcorta y en Máximo Paz, en la provincia de Buenos Aires, desde septiembre de 2025, para lo que viajaban en micros de larga distancia para llevar la droga.
Según la fiscalía, entre el 3 y el 4 de marzo llevaron 6,241 kilos de cocaína, en seis paquetes escondidos en una mochila negra, dentro de globos de piñata, y era la mujer la que la transportaba en un micro desde Orán a Rosario.
La investigación de la Prefectura Naval Argentina (PNA) contó con la ayuda de Gendarmería Nacional y empezó en septiembre de 2025 por una denuncia anónima a la PROCUNAR, que decía que había una organización que llevaba droga desde Salta a Alcorta, y que la venta se concretaba en el sur de Santa Fe y el norte de Buenos Aires, en ciudades como Villa Constitución, Elortondo, Colón y San Nicolás.
Después de la denuncia, se hicieron escuchas telefónicas, seguimientos, investigaciones y allanamientos, al tiempo que se revisó la celda de J.C.P. en la cárcel de Marcos Paz, donde estaba preso por tener un arma ilegal, y se cree que él lideraba la organización.
El fiscal contó que todo empezó el 26 de febrero, cuando la mujer viajó a Orán y, mientras estuvo ahí, habló mucho con su pareja, quien le daba instrucciones de cómo hacer todo.
Según el fiscal, el preso le dijo cuánto cobrar, cómo esconder la droga y cómo llevarla, al tiempo que le solicitó que comprara celulares y chips a nombre de otras personas, para que no los descubrieran.
En Salta, la mujer mandó un paquete por la empresa Andreani, y cuando la detuvieron, tenía el comprobante del envío, cuyo destinatario era el padre del preso, pero no tenía droga.
Según la fiscalía, C.P.P. hablaba seguido con su hijo y con la mujer para organizar el dinero que ganaban con la venta de droga y compraba dólares.
Además, la investigación dice que C.P.P. avisó a los demás que la policía los estaba investigando.
J.L.P., el tío del preso, que está libre, está involucrado porque en su casa de Alcorta encontraron dos escopetas y una pistola calibre 22 con balas, sin contar con el permiso correspondiente.