Habrá reconstrucción del hecho

Con el acusado quebrado, comenzó el juicio de El Tipal: “Perdón, no aguantaba más la situación”, confesó después del femicidio

La audiencia por el homicidio doblemente calificado ocurrido en uno de los country más importantes de Salta comenzó en la mañana de este miércoles con la lectura de la requisitoria a juicio y propuestas preliminares de las partes. Continuará el lunes en el salón de Grandes Juicios de Salta capital.

Por José Alvarez

José Figueroa — (Foto: José Álvarez)

El sombrío espacio en el subsuelo del Poder Judicial de Salta capital, el salón de Grandes Juicios, volvió a abrir sus puertas para que desde este miércoles hasta el 4 de mayo se juzgue el femicidio ocurrido el 4 de agosto de 2023 en el barrio privado El Tipal.

En medio de la extensa lectura de la requisitoria a juicio, el imputado José Eduardo Figueroa, a quien apodan “J”, se quebró de manera desconsolada, su abogado defensor, Juan Casabella Dávalos, trató de calmarlo y pasarle un vaso de agua.

“María, perdón no aguantaba más. La verdad que con Mer nos hicimos mucho daño, yo hace mucho que vengo sufriendo con ella, hace mucho que elige otros hombres y estoy destruido y ya ni siquiera como padre funcionaba, no iba a poder seguir”.

“Por favor que no le falte nada a los chicos y con mi mamá no se enojen, cuídenlos entre los dos, denle amor y no les va a faltar nada, díganles que los quería mucho y Mer también, a su forma”, le escribió “J” a la madre de la víctima tras el brutal hecho, cuando había pensado quitarse la vida, sin lograrlo porque lo rescataron antes de desangrarse.

Figueroa y su abogado en el salón de Grandes Juicios Salta

Una mañana violenta y trágica

En la lectura de la requisitoria fiscal, junto con los de la parte querellante, se describió lo ocurrido el 4 de agosto de 2023 en la calle Guachipas de El Tipal, donde Mercerdes Kvedaras Jiménez, fue atacada de al menos 40 golpes de puño y luego estrangulada hasta morir, a manos de su esposo Eduardo “J” Figueroa.

De acuerdo a la IPP y la acusación fiscal, el tema de la separación venía desde hace varios años, situación que se profundizó cuando Mercedes comenzó a trabajar en su autoestima y darse cuenta que “no era la porquería” que su esposo decía ser, según el expediente.

Hacía dos semanas que ya estaban separados pero viviendo bajo el mismo techo, “él no aceptaba la separación, había idealizado una familia y no estaba dispuesto a ceder ni dejarla en libertad”, leyó la secretaria según el testimonio de un familiar de la víctima. “Y así fue, la terminó asfixiando hasta matarla”.

En sus declaraciones sobre el hecho, Figueroa sostuvo: “Comenzamos a discutir, le dije que no se hacía cargo de nuestros hijos y me dijo que del otro lado la pasaba bien, eso me sacó”. En el fragor de una supuesto discusión, el habría golpeado a su esposa quien cayó contra la bañera golpeándose la cabeza, minutos después él advirtió que estaba muerta. Esa es la hipótesis de la defensa del imputado, desde donde intentarán menguar la pena y establecer que “J” tuvo un brote emocional violento.

Él llevó al cadáver de su esposa hasta el auto de ella, un VW Taos, la puso atrás y tapó el cuerpo con toallones blancos, condujo unos 20 metros y frenó, se dirigía a la casa de su padre, tras estacionar comenzó a autolesionarse. Envió un mensaje y minutos después ambos fueron hallados dentro del vehículo, ella sin vida y él completamente ensangrentado con lesiones auto infligidas con un cuchillo.

El debate continuará el próximo lunes en el Salón de Grandes juicios presidido por un tribunal colegiado compuesto por los jueces María Cecilia Flores Toranzos, Eduardo Sángari y Leonardo Feans. Por el Ministerio Público interviene la fiscal Luján Sodero Calvet, y en la defensa del acusado está a cargo Juan Casabella Dávalos.