En la quinta jornada del juicio por el crimen de Mercedes Kvedaras, ocurrido el 4 de agosto de 2023 en el barrio privado El Tipal, en la zona oeste de la ciudad de Salta, declararon peritos que aportaron elementos clave sobre la investigación, entre ellos, el análisis de cámaras de seguridad, comunicaciones y testimonios incorporados a la causa.
El testimonio central de esta jornada del proceso oral y público, donde el único imputado es el esposo de la víctima, José “Jota” Figueroa, fue el del subcomisario Martín Guerra, perito del Cuerpo de Investigaciones Fiscales (CIF), quien durante varias horas expuso el trabajo realizado en torno a la recolección y análisis de pruebas.
En ese marco, explicó cómo se llevó adelante el análisis de las imágenes de las cámaras del Sistema de Emergencias 911, las instaladas en el interior del barrio privado y las de la vivienda familiar.
Uno de los primeros registros exhibidos correspondió al 29 de julio de 2023, cuando, a partir de imágenes captadas por cámaras ubicadas en San Lorenzo, el perito indicó que se pudo corroborar que el imputado seguía a la víctima, en coincidencia con lo que ella misma había manifestado previamente a su hermana, Rosario Kvedaras, quien luego lo dio a conocer en el marco de la investigación.
En esas imágenes de dos cámaras instaladas en el municipio de San Lorenzo, se puede observar a los vehículos de ambos, que pasan con 20 segundos de diferencia uno de otro.
Una relación atravesada por la violencia
En esa línea, el testigo brindó detalles de la declaración de la familiar, quien describió una relación atravesada por distintos tipos de violencia: “psicológica, física y económica”.
Según relató, en episodios ocurridos años anteriores, el acusado le habría roto un celular de la víctima, a quien habría sujetado del cuello delante de sus hijos y ejercido control sobre el dinero, obligándola a “rogarle” por recursos.
Otro de los puntos relevantes fue el análisis de las cámaras internas del Club de Campo El Tipal, que permitieron reconstruir gran parte del recorrido realizado por el acusado a bordo del Volkswagen Taos de Mercedes, después del crimen.
De acuerdo con lo expuesto, el hombre se trasladó desde la vivienda donde ocurrió el hecho hasta un terreno descampado perteneciente a su padre, donde posteriormente fue hallado el vehículo con el cuerpo de la víctima.
Ese recorrido comenzó apenas después de las 8.30 de la mañana, y según lo que marca el vehículo, fue de aproximadamente un kilómetro, siempre por las calles del interior del barrio cerrado.
La audiencia también incluyó la reproducción de audios enviados por el imputado en la mañana del crimen. A las 8.06, contactó a Santiago Cornejo para pedirle que buscara a su hijo menor, ya que se encontraba “complicado”, y el pedido fue atendido minutos después.
“Fui un cobarde, pero me perdí. Me terminé de perder”, le dijo Figueroa a su madre
Asimismo, se escuchó un mensaje de audio que a través de WhatsApp le envió esa mañana a su madre, en el que le pidió perdón y, entre otras cosas, le dijo: “Fuí un cobarde, pero me perdí. Me terminé de perder. Ni siquiera a mis chicos les podía hacer bien. Cuidámelos, que no les falte nada”.
A ello, la madre le respondió con otro audio en el que se podía advertir su desesperación y en el que le decía que él podía salir adelante, y le preguntaba dónde estaba.
En tanto, lo propio hizo con la madre de la víctima, María del Valle Jiménez, a quien también le pidió perdón y le apuntó: “Con Mer nos hicimos mucho daño”, al tiempo que le manifestó que “ella eligió otros hombres”.
“Estoy destruido y ya ni siquiera como padre iba a poder seguir”, le dijo, al tiempo que le pidió: “por favor, con mi mamá no se enojen, cuídenlos entre las dos. Denles amor, expliquenlés que yo los quería mucho”, en clara referencia a sus hijos.
La mujer le pidió que esté “tranquilo”, porque sus hijos estaban “en una edad en que te necesitan”, y agregó: “Van a salir adelante. Ponete fuerte”, los chicos “te necesitan mucho y a Mer también. Todo va a pasar”, para concluir: “Yo voy a estar siempre, claro que si”.
Esa comunicación de su yerno es lo que la motivó a Jiménez el inicio de una búsqueda intensa, que concluyó cuando ella misma, en base a información de la ubicación del teléfono celular de Mercedes que le proporcionó su hijo Manuel, desde Buenos Aires, logró dar con el vehículo en el que estaban ambos.
Las alertas al Sistema de Emergencias 911
En otro momento de la declaración, se reprodujeron dos llamados de alerta al Sistema de Emergencias 911 realizados esa misma mañana. El primero, a las 11.32, fue efectuado por Andrés Cúneo, amigo del imputado, quien alertó sobre la desaparición de ambos miembros del matrimonio.
El segundo llamado ocurrió a las 11.53, y lo realizó Agustina Rodríguez Ibarra, la cuñada de la víctima, desde el lugar donde fue encontrado el vehículo, hasta donde llegó junto a María Jiménez.
En esa comunicación, la mujer describió con desesperación la escena y sostuvo: “La mató y se mató”, dijo, mientras de fondo se escuchaban los gritos desgarradores de la madre de la víctima, que estaba ante el cuerpo sin vida de su hija.
En ese momento, se creía que ambos estaban sin vida. Sin embargo, el acusado presentaba signos vitales, pese a una profunda herida en el cuello. Tras la intervención del SAMEC, fue trasladado al Hospital San Bernardo, donde quedó internado luego de haberse autolesionado.
“Está complicadita mi cabeza”, aseguró el imputado, en la víspera del crimen
En otro apartado de la audiencia, se reprodujo un audio que Jota Figueroa le mandó a su amigo Francisco Vázquez, el día anterior del hecho, en el que le dijo: “Acá andamos. Pasé una noche súper mala. Está complicadita mi cabeza”, y luego le manifestó: “estoy sufriendo ataques de no sé qué”.
Finalmente, el perito también dio a conocer un audio previo en el que el imputado le planteaba a la víctima que debía “ordenar sus prioridades”, centrarse en sus hijos y no utilizar la vivienda familiar como “una transición”.
El tribunal dispuso un cuarto intermedio hasta el próximo lunes, cuando se prevé la declaración de los seis peritos que participaron en la reconstrucción del hecho, realizada recientemente en El Tipal.
El juicio
El juicio comenzó el 1 de abril pasado, y está a cargo del Tribunal de Juicio integrado por los jueces Cecilia Flores Toranzos, que lo preside, Eduardo Sángari y Leonardo Feans, mientras que el Ministerio Público está representado por la fiscal de Unidad de Femicidios (UFEM), Luján Sodero.
Además, actúan el abogado querellante Jorge Ovejero; los defensores Juan Casabella Dávalos y María Gabriela Martínez, y la doctora Martha Bustos, que interviene por la Asesoría de Incapaces.
El proceso, que está programado que se extienda hasta los primeros días de mayo, continuará el lunes próximo, y cambiará de locación dentro de la Ciudad Judicial, ya que por el inicio de otro juicio trascendente, se trasladará a la Sala 1.
Figueroa, de 46 años, llegó al juicio como responsable del delito de homicidio doblemente calificado por el vínculo, la relación de pareja preexistente y el agravante de la violencia de género.
Los hechos en El Tipal
El viernes 4 de agosto de 2023, la tranquilidad del barrio privado El Tipal se vio abruptamente interrumpida por el horror, cuando el cuerpo sin vida de Jiménez Kvedaras fue encontrado en el interior de su vehículo, marca Volkswagen Taos, en una calle del club de campo, junto a Figueroa, que presentaba una herida profunda en el cuello y signos vitales débiles, en un supuesto intento fallido de suicidio, tras cometer el femicidio.
Según las primeras investigaciones, todo se desencadenó a partir de una discusión en la vivienda que compartían, en ese barrio privado, y la disputa que escaló rápidamente hasta la violencia física.
La autopsia reveló que Mercedes murió por asfixia mecánica mixta, producto de un estrangulamiento y sofocación combinados, en un ataque prolongado que le arrebató la posibilidad de defenderse.
Además, el informe forense registró más de cuarenta lesiones por golpes halladas en el cuerpo de la mujer, lo que expuso la brutalidad del ataque.