Condena ejemplar

Diez años de prisión para un padre por abusar de su hija con retraso madurativo

La justicia salteña condenó a un hombre por abusar sexualmente de su hija, quien padece un retraso madurativo. La investigación se inició tras descubrirse mensajes en el celular de la joven.

Por Redacción Gente de Salta

El juez Eduardo Sángari condenó a diez años de prisión a un padre abusador — (Foto: Ministerio Público Fiscal)

Un hombre de 41 años fue condenado a diez años de prisión efectiva por abusar sexualmente de su hija, una joven de 18 años con retraso madurativo.

El juez Eduardo Sángari, de la Sala II del Tribunal de Juicio del Distrito Judicial del Centro, fue quien le impuso al acusado la pena de diez años de prisión efectiva, y dictó la sentencia luego de escuchar los argumentos presentados por el fiscal penal interino Ricardo Daniel Espilocín, de la Unidad de Delitos Contra la Integridad Sexual (UDIS) 2, quien representó al Ministerio Público Fiscal (MPF) en el caso.

La investigación se inició a partir de una discusión entre la joven y su madre, el 2 de abril pasado. 

Según el testimonio de la madre, al quitarle el celular a su hija, encontró "stickers de contenido sexual" en su WhatsApp, por lo que lo que le preguntó sobre la situación, y en esas circunstancias la víctima reveló los abusos sufridos durante años.

En su declaración testimonial, realizada mediante Circuito Cerrado de Televisión (CCTV), la joven ratificó haber sido víctima de abuso reiterado, y detalló que el acusado le pedía que no revelara los hechos y le advertía que, de hacerlo, su madre lo expulsaría del domicilio.

La UDIS destacó en su requerimiento a juicio que el acusado se aprovechaba de la ausencia de la madre para cometer los abusos, en la habitación de la víctima. 

Los hechos, según la acusación, se repitieron desde que la joven tenía 12 o 13 años hasta poco antes de la denuncia, e incluyeron acceso carnal.

El fiscal Espilocín argumentó que el delito estaba agravado por la relación de parentesco y la condición de guardador del acusado, quien estaba obligado a tutelar por el bienestar de la misma y su cuidado personal, máxime teniendo en cuenta que la convivencia existente entre las partes facilitó su accionar.

Además de la pena de prisión, Sángari dispuso la extracción de material genético del condenado para su incorporación al Banco de Datos Genéticos, a través del Servicio de Biología Molecular del Departamento Técnico del Cuerpo de Investigaciones Fiscales (CIF).