Femicidio en El Tipal

“Él nunca hubiera permitido que mi hija fuese libre”, dijo la madre de Mercedes Kvedaras Jiménez

La mujer sostuvo que su hija había decidido terminar con la relación pero el acusado no lo aceptaba. Sumida en la tristeza la jueza le preguntó qué resultado espera del juicio y dijo: “Con la verdad ustedes pongan la pena, mi hija tenía 37 años y nadie me la va a devolver”.

Por José Alvarez

Mercedes Kedvaras, víctima. — (Google)

En una emotiva jornada, María del Valle Jiménez de los Ríos, madre de Mercedes Kedvaras Jiménez, testificó durante más de dos horas en el juicio por el femicidio de su hija. Su relato se centró en la relación de Mercedes con el imputado, José Eduardo Figueroa, y los trágicos eventos del día del crimen.

Ante la pregunta del tribunal sobre sus expectativas respecto al veredicto, la diseñadora de 62 años declaró: “Con la verdad ustedes pongan una pena, no tengo interés en eso, pero sí que se sepa la verdad. Mi hija tenía 37 años y nadie me la va a devolver”.

La testigo relató que el 4 de agosto de 2023, alrededor de las 10 de la mañana, recibió un mensaje de WhatsApp de José Eduardo Figueroa, el esposo de su hija. “Con tono angustiado el mensaje decía que él no aguantaba más, no se pelee con mi mamá y que a los chicos no les iba a faltar nada, que ella –por su hija- eligió otros”.

Las partes en el Salón de Grandes Juicios.

Alarmada, y movida por la intuición de madre, comenzó a contactar a familiares. A uno de sus hijos le confió: “Creo que ‘J’ va a hacer algo malo”. Intentó comunicarse con otros parientes, incluso llamó a su hija y a su yerno, pero no obtuvo respuesta.

"Éste hijo de p… me la mató"

Tras una búsqueda angustiante, María Jiménez fue quien encontró el auto de su hija, estacionado junto a la casa del padre de Figueroa. "Cuando se bajaron y observaron en el interior, “hay dos cuerpos”, declaró y a continuación dijo: “Cuando me bajé del auto me desplomé”. Una ambulancia y personal del Cuerpo de Investigaciones Fiscales (CIF) llegaron al lugar.

El padre del acusado también se presentó en la escena. La madre de la víctima, presa del dolor, le increpó: “La mató, este hijo de p.. me la mató”. Según su testimonio, el hombre la miró a los ojos e hizo un gesto de impotencia.

En conversaciones previas al crimen, Mercedes había expresado a su madre "mucho miedo" respecto de su esposo, afirmando que "J está endemoniado". La violencia ejercida por el imputado fue reiterada por varios familiares, amigos y amigas. “Cuando se enojaba no solo con ella, también con sus hijos, lo primero que hacía era agarrarlos del cuello”, testificaron.

Mercedes estaba terminando sus estudios cuando fue asesinada.

La testigo describió la "crisis de pareja" que Mercedes atravesaba con Figueroa. Existían conflictos constantes, y cuando le preguntaban a Mercedes por qué seguía con él, “ella decía que ya se hubiese ido, pero él no me deja”.

María Jiménez también reveló que, ante los cuestionamientos sobre por qué soportaba tanta violencia, su hija respondía: "Él es bueno, no es malo", defendiéndolo. La mujer cree que Mercedes permanecía con Figueroa por piedad y por temor por su hijo B, y siempre percibió "actitudes de desprecio de él hacia ella, la tenía sometida".

En el momento en que Mercedes Kedvaras fue asesinada, estaba por terminar su carrera, se sentía valorada por el hombre que estaba saliendo y había decidido separarse de su esposo. “A él se le rompió el esquema de la familia perfecta, él nunca hubiera permitido que mi hija fuese libre”, sentenció Jiménez.

El tribunal, integrado por los jueces Cecilia Flores Toranzos, Eduardo Sángari y Leonardo Feans, declaró un cuarto intermedio hasta el lunes. La fiscal penal es María Luján Sodero Calvet, mientras que la defensa de Figueroa está a cargo del abogado Juan Casabella Dávalos.