La decisión será recurrida por el Ministerio Público Fiscal

En el caso Jimena Salas, anulan la culpabilidad del “Chino” Saavedra y su abogado insiste: “Ninguno de los tres la conocía”

El Tribunal de Impugnación, Sala II, ratificó la absolución por la duda de Carlos Damián y Adrián Guillermo Saavedra y anuló la autoría homicida de Javier Nicolás Saavedra, quien murió en la Alcaidía General de Salta horas antes del inicio del juicio. El Ministerio Público Fiscal recurrirá ante la Corte de Justicia. Marcelo Arancibia, defensor de los hermanos, volvió a sostener su inocencia y cuestionó la investigación: “Lo que el Ministerio Público quiere es darle vitaminas a un muerto”.

Por José Alvarez

Javier "Chino" Saavedra. — (Archivo)

La Sala II del Tribunal de Impugnación, integrada por Javier Francisco Aranibar y Ramón Esteban Medina, se pronunció respecto de los recursos de casación interpuestos por las partes y confirmó la absolución por la duda de Carlos Damián Saavedra y Adrián Guillermo Saavedra, quienes habían llegado a juicio acusados como coautores del femicidio de Jimena Salas, ocurrido el 27 de enero de 2017 en un barrio de Vaqueros.

Al mismo tiempo, el tribunal anuló la culpabilidad de Javier Nicolás “Chino” Saavedra, quien murió horas antes del inicio del juicio, el 15 de septiembre de 2025, en uno de los baños de la Alcaidía General de Salta. La autopsia reveló que se trató de un suicidio.

La decisión será recurrida por el Ministerio Público Fiscal (MPF) mediante un recurso de inconstitucionalidad ante la Corte de Justicia de Salta, con reserva de acudir eventualmente a la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

Los hermanos Saavedra, escuchan los alegatos fiscales.

Desde el órgano acusador cuestionan, principalmente, la imposibilidad de mantener en la sentencia la reconstrucción histórica de los hechos y la participación que se le atribuyó a Javier Saavedra, pese a que el fallo reconoció la existencia de abundante prueba. También sostienen que la resolución afecta el derecho de las víctimas a conocer la verdad.

Asimismo, el MPF objetará la nulidad declarada de oficio y la confirmación de las absoluciones de Adrián y Carlos Saavedra por el beneficio de la duda, al considerar que la prueba no fue valorada de manera integral.

Pedro García Castiella, procurador General de Salta.

En paralelo, la investigación continuará para intentar identificar al denominado “hombre 2”, el otro perfil de ADN hallado en la escena del crimen. Por la trascendencia institucional y social del caso, el procurador general Pedro García Castiella intervendrá junto al fiscal Eduardo Sylvester en la vía recursiva.

“Ninguno de los tres sabía quién era Jimena Salas”

Consultado por la decisión judicial y por la postura del Ministerio Público Fiscal, el abogado defensor de los hermanos Saavedra, Marcelo Eduardo Arancibia, sostuvo en diálogo con Gente de Salta que el fallo del Tribunal de Impugnación “es muy sustancioso y merece respeto”.

El experimentado penalista reconoció que habrá quienes opinen de manera diferente y sostuvo que los fiscales “cumplen su tarea en relación con los mandatos constitucionales y procesales que la ley les otorga”. Sin embargo, volvió a insistir en la inocencia de sus defendidos.

“Yo siempre he mantenido y mantengo la posición de que los hermanos Saavedra son totalmente inocentes. He sido, desde el primer momento, crítico con la investigación. He dicho que los Saavedra nunca conocieron a Jimena Salas y no hay prueba en contrario de lo que he sostenido”, afirmó.

En ese sentido, remarcó que “ninguno de los tres sabía quién era Jimena Salas”, no conocían dónde vivía y que tampoco se determinó un motivo que permitiera explicar el crimen. “En este caso no se determinó ni siquiera supino motivo que nos lleve a lo que siempre impera en este tipo de cuestiones que es el motivo, la causa que va a producir ese efecto: que es el homicidio”, sostuvo.

Marcelo Arancibia, defensor de los hermanos Saavedra.

“La mayor injusticia en mis 47 años de servicio”

Para Arancibia, lo que la familia Saavedra vivió y continúa atravesando constituye “la injusticia más grande” que le tocó observar durante sus 47 años de ejercicio profesional. “Creo que algún día la historia seguirá contando la historia y se sabrá lo que le digo: que es la injusticia más grande de esa historia”, afirmó.

Ante la consulta sobre los motivos, fue categórico: “Porque es producto, una vez más, de la ineficiencia investigativa. No hay delitos perfectos, hay pésimas investigaciones”.

El abogado sostuvo que quienes debían investigar y buscar la verdad histórica del crimen ocurrido hace más de nueve años optaron por una lógica que resumió en un viejo adagio: “Tiene razón, pero marche preso”.

Los hermanos Saavedra, en una de las audiencias.

“Nosotros hemos dicho el qué y el porqué de las cosas que se vieron reflejadas en las pruebas que presentamos y que no tuvieron en cuenta”, manifestó.

El ADN y el reclamo por una contraprueba

Uno de los puntos centrales de sus cuestionamientos estuvo relacionado con la prueba genética. “Hicieron como inmaculado el ADN -de Javier Saavedra que según el expediente estaba en la escena del crimen-. Yo presenté las posibilidades de error y pedí lo que nunca me quisieron aceptar: la contraprueba. El que nada hace, nada teme”, sostuvo.

Arancibia explicó que, según su planteo, debían preservarse las muestras originales para permitir una nueva evaluación independiente. “Si no tienen los restos de los originales, todo lo hicieron con la computadora donde quedó registrado y querían que yo volviera a hacer una contraprueba con esos elementos. Cualquier persona -burro- que medianamente sepa pregunta: Uno más uno es dos. Si le vuelven a preguntar, va a decir nuevamente dos”, graficó.

“¿Qué pedía yo? Que sacaran la muestra que, por obligación, tienen que reservar para eventuales contrapruebas, porque son pruebas reproducibles y por eso siempre se reserva. No preservaron las pruebas”, cuestionó.

En ese marco, también volvió a referirse al análisis de ADN vinculado a Santos Clemente Vera, caso en el que, según recordó, el genetista Corach sostuvo una compatibilidad que luego fue cuestionada por otros especialistas.

Jimena Salas, asesinada en 2017 en su casa de Vaqueros.

“El doctor Raimundi y los peritos que puso Bouvier -padre de Cassandre una de las francesas asesinada junto con Houria Moumni- que son eminencias, lo contradijeron totalmente a Corach. Pero como siguen con el espíritu de ‘tiene razón, pero marche preso’, siguieron insistiendo”, sostuvo.

Para el abogado, la posibilidad de una contraprueba debía haber sido una herramienta elemental para despejar dudas. “Si yo fuera juez preguntaría cuál es el motivo para que sistemáticamente me oponga a realizar una contraprueba. Levantamos los originales, hacemos la prueba y listo. Con eso hacemos justicia, independientemente de que le demos la razón a la querella o a la Fiscalía”, afirmó.

“¿Cómo le van a dar vitaminas a un muerto?”

Al referirse nuevamente a la decisión del Tribunal de Impugnación, Arancibia destacó especialmente el criterio vinculado con el derecho de defensa. “¿Cómo le va a dar vitaminas a un muerto? ¿Cómo lo van a considerar absuelto por haber fallecido y después hacerlo responsable?”, planteó.

Y agregó: “Lo principal, como lo entendió el Tribunal de Impugnación Sala II, es proteger el constitucional derecho de defensa en juicio. Él está muerto. Ni siquiera estaba imposibilitado: está muerto. Mire a lo que llegamos”.

La frase fue utilizada por el abogado para cuestionar el intento del Ministerio Público Fiscal de mantener la atribución de responsabilidad penal contra Javier Saavedra. “Lo que el Ministerio Público quiere es darle vitaminas a un muerto”, insistió.

“Ninguno de los tres estuvo, ni cerca”

Arancibia volvió a sostener que los tres hermanos Saavedra no tuvieron relación con Jimena Salas. “Seguiré diciendo que no hay dudas de que no estuvieron, ni cerca estuvieron. Ninguno de los tres la conocía”, afirmó.

También cuestionó la continuidad de la investigación para identificar al denominado “H2”, el segundo perfil genético hallado en la escena. “¿Dónde está el otro, el H2? ¿Qué van a seguir investigando? ¿Van a seguir haciendo mamarrachadas si son los mismos investigadores inútiles?”, lanzó. “La sociedad espera que encuentren al otro, de acuerdo con lo que habían dicho sobre los ADN. ¿Dónde está el otro?”, insistió.

No obstante, aclaró que no cuestiona el derecho del Ministerio Público Fiscal a recurrir la decisión. “Con mucho gusto. No me voy a oponer ni voy a andar coartando los derechos que son tales y que pueden utilizar, como yo los voy a utilizar en la medida en que Dios me dé fuerzas, con la inocencia lisa y llana de los otros dos hermanos Saavedra”, manifestó.

Detención de Javier Saavedra en Tartagal.

El abogado aseguró que mantiene respeto por los fiscales, aun cuando no comparte sus posiciones. “Podré o no compartirlo. En este caso no lo comparto, pero jamás nadie podrá decir que el viejo Arancibia ha sido irrespetuoso con nadie”, afirmó. 

Y concluyó: “Sé que si están equivocados, como creo que lo están, no tienen la ciega intención de equivocarse para perjudicar. Eso no forma parte de mi estructura de pensamiento. La ley los habilita y tienen derecho a recurrir”.

Finalmente, recordó que durante el proceso la acusación tuvo distintas modificaciones. “Empezaron pidiendo un encuadre de prisión perpetua y después retiraron esa acusación y pidieron 12 años. Introdujeron otra figura”, señaló.

Para Arancibia, la discusión judicial continuará, pero el eje de su defensa permanece inalterable: la inocencia de Carlos y Adrián Saavedra y la imposibilidad constitucional de sostener una condena contra Javier Saavedra, quien murió antes de ejercer su derecho de defensa en juicio.