La ex legisladora Nora Cannuni vivió una noche de terror cuando tres sujetos irrumpieron en su domicilio, la maniataron y saquearon la vivienda, sustrayendo dólares y aproximadamente un millón de pesos. Las autoridades investigan el caso, a saber si fue al azar o acto mafioso.
La Brigada de Investigaciones de la Policía de Salta se encuentra trabajando intensamente en la investigación de la entradera sufrida por la ex senadora provincial por el Departamento de Orán, oriunda de Embarcación.

Fue el martes alrededor de las cuatro de la mañana, cuando Nora Cannuni, ex senadora provincial, escuchó ruidos provenientes de la galería de su casa. Al salir de su habitación, se encontró cara a cara con tres individuos encapuchados y vestidos de negro, quienes la redujeron violentamente, impidiéndole cerrar la puerta.
El perro de la familia intentó defender a su dueña, pero fue brutalmente golpeado con un objeto de metal y encerrado en la cocina por los asaltantes. “Me ataron de pies y manos, me obligaron a permanecer boca abajo mientras uno de ellos me pisaba la espalda”, relató Cannuni, viuda del ex intendente de esa localidad salteña, Alfredo Llaya, fallecido hace poco más de dos años.
¿Robo o Mensaje Mafioso?
Los delincuentes exigían insistentemente “plata y dólares”. La ex senadora entregó una suma que oscila entre los 600 dólares y cerca de un millón de pesos en efectivo, según su testimonio. Sin embargo, una parte del dinero permaneció en la vivienda. Este detalle, sumado a una frase repetida por el principal agresor -“vos sos la picarita”- alimenta la sospecha de que el objetivo del ataque trascendía el simple robo. “Si su intención era robar, se habrían llevado todo. Para mí, esto fue un mensaje intimidatorio”, afirmó Cannuni.
Además, los asaltantes destruyeron el teléfono celular de la víctima, presumiblemente al sospechar que había logrado alertar a alguien antes de que irrumpieran en la casa.
Tras registrar los dormitorios y revisar una antigua caja fuerte, los delincuentes huyeron alrededor de las 4:20 AM. Nora Cannuni logró desatarse por sus propios medios y se dirigió a la comisaría para formalizar la denuncia.

La ex senadora reveló que este violento asalto se suma a una serie de incidentes extraños que comenzaron a registrarse desde el mes de mayo, y que detalló uno por uno:
- Intento de ingreso forzado por el portón del molino.
- Sabotaje de las cámaras de seguridad y corte de cables.
- Robo de su teléfono celular en una noche en la que se sintió indispuesta.
- Más de siete denuncias por robos perpetrados en el colegio donde trabaja, incluyendo la sustracción de una bomba de agua hace apenas una semana.
“Desde el mes de mayo no he cesado de presentar denuncias. Siento que estoy siendo víctima de una persecución y que esto tiene una motivación personal”, expresó la ex senadora.
Si bien los delincuentes mantenían sus rostros ocultos, Cannuni logró identificar una tonada anteña en el habla de uno de ellos, similar a la utilizada por personas provenientes de Metán o Rosario de la Frontera.
A pesar del forcejeo, la ex senadora presenta solo moretones y no sufrió lesiones de gravedad. Su perro, visiblemente asustado, permanece constantemente a su lado. Durante toda la jornada, Cannuni recibió el acompañamiento y el apoyo de sus familiares.
“Agradezco a Dios que pude mantener la calma. No siento miedo, pero exijo que esta vez obtengamos una respuesta”, manifestó Cannuni a diario El Tribuno.

