En un giro clave dentro de la investigación por el femicidio de Agostina Vega, la adolescente de 14 años que fue hallada sin vida en un descampado de la ciudad de Córdoba tras una semana de intensa búsqueda, la Justicia decidió endurecer las acusaciones contra el principal sospechoso.
El fiscal Raúl Garzón agravó formalmente la imputación contra Claudio Barrelier (33), quien en una audiencia que se extendió por más de una hora y media en los Tribunales de Córdoba afrontó la nueva carátula del expediente.
La nueva acusación y la estrategia del detenido
De acuerdo con la información provista por fuentes judiciales, Barrelier ya no solo está imputado por femicidio, sino que ahora afronta cargos por homicidio triplemente calificado por:
- Criminis causa (matar para ocultar otro delito).
- Abuso sexual.
- Violencia de género.
Esta tipificación penal contempla como única opción la pena de prisión perpetua. Durante el transcurso de la indagatoria, y bajo el asesoramiento de su abogado defensor Jorge Cassini, el acusado adoptó una postura hermética: se limitó a manifestar "soy inocente" y se abstuvo de responder las preguntas del fiscal Garzón.

Actualmente, permanece alojado en el penal de Bouwer en un sector apartado del resto de la población carcelaria.
Los presuntos cómplices y el avance de la causa
El expediente también mantiene bajo detención a otras dos personas clave, imputadas en principio por encubrimiento agravado, quienes permanecen en vilo respecto a sus declaraciones indagatorias:

Osvaldo Fassetta: Amigo de Barrelier vinculado al ambiente del fútbol. La hipótesis fiscal apunta a que Fassetta habría intentado desviar la investigación en los primeros días tras la desaparición, brindando testimonios falsos y confundiendo a la familia de la víctima para ganar tiempo.

Soledad Andreani: Expareja de Barrelier. Se encuentra bajo la lupa judicial debido a que es la propietaria de un automóvil Ford Ka negro. Las cámaras de seguridad y las pericias tecnológicas sugieren que este vehículo habría sido utilizado por el principal imputado para trasladar y descartar el cuerpo de la menor en un descampado lindero al barrio Ampliación Ferreyra. Tras su detención, Andreani sufrió una crisis de salud y debió ser internada bajo supervisión médica.
Mientras el fiscal Garzón recopila los resultados finales de las pericias sobre el automóvil y los teléfonos celulares secuestrados, la querella no descarta que la situación procesal de los encubridores también sufra modificaciones en las próximas horas de acuerdo a lo que dictamine el Ministerio Público Fiscal.


