PolicialesSobre la “ruta de la muerte 9/34”, en Rosario de la Frontera

Hacían picadas, conducía borracho, perdió el control, volcó y murió el acompañante

En el caso hay circunstancias que si se confirman serían de una gravedad institucional alarmante, como haber entregado tres horas después del fatal hecho el vehículo siniestrado que luego apareció quemado o haber dejado varias horas a la víctima al costado de la cinta asfáltica, tras llevarse al conductor, ahora imputado.

José  Alvarez
por José Alvarez 11 Marzo de 2026
11 Marzo de 2026
El Toyota Etios donde viajaba el conductor, imputado, y la víctima.
El Toyota Etios donde viajaba el conductor, imputado, y la víctima. (Archivo)

El año pasado, según cifras oficiales, hubo un total de 130 personas muertas en siniestros viales en toda la provincia. Las estadísticas viales son números fríos, lamentables y en muchos casos indignantes. Detrás de cada pérdida quedan familias devastadas, números que refieren a víctimas que ya no están pero podrían seguir con vida, haberse salvado. Una de esas tantas es la del joven de 22 años, Leandro Javier Gutierrez.

El 20 de julio de 2025, sobre la ruta nacional 9/34, kilómetro 1424, a la altura de la estación de servicio de GNC “Virgen de la Montaña”, jurisdicción de Rosario de la Frontera, se produjo el siniestro fatal que se cobró la vida de Gutierrez. Viajaba como acompañante a bordo de un Toyota Etios, que era conducido por el imputado, U.E.L.

De acuerdo a registros fílmicos que fueron incorporados al expediente, información a la que tuvo acceso Gente de Salta, los investigadores observaron que el Toyota Etios al parecer hacía picadas -carrera a gran velocidad- con una camioneta Toyota Hilux, conducida por un hombre mayor, acción que da cuenta la actitud irresponsable de los conductores.

Según la investigación, mientras corrían carrera a gran velocidad y de manera ilegal, el conductor del Etios realizó otra maniobra aún más arriesgada y en contra de las normas viales, se cruzó de carril perdiendo totalmente el control del vehículo, sin poder detener su marcha impactó contra una alcantarilla y terminó volcando quedando con las cuatro ruedas hacia arriba. Mientras, la camioneta siguió su curso sin que hasta el momento nadie sepa nada.

La ruta de la muerte 9/34 en Salta.
La ruta de la muerte 9/34 en Salta.

Tanto conductor como acompañante, según manifestaron testigos, se encontraban fuera del vehículo, boca abajo, a un costado de la ruta nacional. El hecho fue reportado a las 4.40, diez minutos después llega una ambulancia al lugar y, por motivos que por el momento se desconocen, deciden llevarse al conductor y no al joven de 22 años que luego perdió la vida.

Secuencia de irregularidades

A partir de ese momento, en torno al siniestro fatal surgieron varios interrogantes, muchos por el momento sin investigar y otros que podrían ser objeto de pesquisas. Los informes oficiales de la Policía y los elaborados por peritos de áreas investigativas no explican por qué y/o cuál es el criterio por el que se trasladó primero a U.E.L., el conductor del Etios quien dio positivo tras el dosaje de alcoholemia -sin que se le practique el control de droga-, y no al joven que viajaba a su lado, quien terminó perdiendo la vida.

Además, y lo que agrava aún más el hecho investigado, tampoco se entiende por qué en los registros oficiales figura que el deceso de Gutierrez fue luego de ser trasladado al instituto médico, en un lapso de unos 15 minutos, cuando en realidad, según fuentes vinculadas al caso y fotogramas que figuran en el legajo investigativo, el joven habría falleció en el lugar.

Por el momento la carátula del hecho que se investiga en contra del conductor del Toyota Etios, color blanco, es la de “homicidio culposo agravado en accidente de tránsito”, sin embargo los abogados querellantes de la familia Gutierrez intentarán demostrar que en el hecho hubo dolo y una serie de irregularidades en torno al mismo.

Uno de los datos más llamativos que pudo saber este medio, fue que luego del siniestro fatal, unas tres horas aproximadamente, el auto modelo Etios XLS, dominio AC174G, fue entregado a la familia del ahora acusado, cuando en este tipo de circunstancias el vehículo debería haber quedado secuestrado hasta tanto se resuelva el proceso judicial. Sumado a esto, al día siguiente de la entrega el rodado apareció quemado, con lo cual se extinguieron las probabilidades de extraer pruebas fehacientes y de gran valor para la causa. ¿Cómo se quemó? ¿Por qué entregaron el vehículo? ¿Quién o quiénes son los responsables?

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