Un nene de 8 años fue encontrado muerto este lunes en su casa del barrio Nueva Ciudad del Este, en Santa Ana, Misiones. A su lado estaba su madre, María Mareco, de 30, semi inconsciente y con cortes en el cuello que, según los primeros indicios, serían autoinfligidos.
El dramático episodio fue descubierto cerca de las 10 de la mañana de este lunes, luego de un llamado al 911 que alertó sobre la situación. Cuando los efectivos llegaron a la casa, encontraron a Ilan Mareco Vázquez muerto sobre la cama de su habitación y a su madre herida de gravedad.
El estremecedor relato de su tía
La investigación por el crimen de Ilan Mareco Vázquez, el nene de 8 años, sumó en las últimas horas el estremecedor testimonio de su tía, María Itatí Olmedo.
La mujer aseguró que la madre del menor ejercía violencia contra sus hijos desde hacía años y había abandonado el tratamiento psiquiátrico que le habían indicado.
“Le pegaba, le pegaba feo, con cinto, con garrote“, dijo a Misiones Online la mujer al describir el clima que, según sostuvo, se vivía dentro de la casa familiar. Y agregó: “Era habitual que les pegara a los chicos. Nosotros mirábamos y no podíamos hacer nada porque reaccionaba mal”, relató.
Olmedo sostuvo además que la madre de la víctima limitaba el contacto de sus hijos con familiares y vecinos, y que los mantenía aislados. “No permitía que salieran a jugar con sus primos y los llamaba rápido cuando se alejaban de la casa”, contó.
María Mareco, la mamá de Ilan, fue hallada este lunes junto al cuerpo de su hijo semi inconsciente y con cortes en el cuello que, según los primeros indicios, habrían sido autoinfligidos. La mujer fue trasladada al hospital local, donde quedó detenida e internada bajo custodia.
El abandono del tratamiento y los antecedentes de crisis
A ese cuadro de violencia, la familiar sumó otro elemento que hoy forma parte de la investigación: los problemas de salud mental que, según afirmó, padecía la madre del nene.
La tía de Ilan afirmó que la acusada debía recibir medicación y controles médicos, pero que no habría continuado con el tratamiento.
“Ella tenía que hacerse las inyecciones o tomar la medicación, pero dejó de ir a los controles”, remarcó Olmedo.
Incluso recordó un episodio anterior en el que, según su versión, Mareco protagonizó un violento incidente con su pareja y agredió a una mujer policía. Tras ese hecho, explicó, los médicos le indicaron que debía seguir un tratamiento psiquiátrico que nunca habría cumplido.
La investigación y la situación judicial de la madre
Mientras tanto, la investigación intenta determinar qué ocurrió en las horas previas al asesinato de Ilan. La principal hipótesis de los investigadores es que la mujer habría atravesado un episodio psicótico al momento del crimen, aunque esa posibilidad deberá ser confirmada mediante pericias psicológicas y psiquiátricas que también serán determinantes para establecer si es imputable.
La acusada, de 30 años, permanece internada en el Hospital Escuela de Agudos Ramón Madariaga de Posadas, donde se recupera de las lesiones que se habría provocado tras cometer el crimen. Debido a que continúa sedada y en estado de shock, todavía no pudo ser indagada por la Justicia.
Una vez que reciba el alta médica, será sometida a las evaluaciones correspondientes y el juez definirá si permanece alojada en una institución de salud mental o si es trasladada a una dependencia policial mientras avanza la causa.
En paralelo, las dos hermanas de Ilan, de 15 y 10 años, quedaron bajo el cuidado provisorio de una tía materna, mientras los organismos de protección de derechos analizan su situación y la Justicia intenta reconstruir si existieron señales de alerta que pudieron haber anticipado la tragedia.