La adolescente salteña de 16 años rescatada en Yacuiba de una red de explotación sexual, liderada por un proxeneta argentino retornó a la provincia y se reencontró con sus familiares, tras un importante operativo policial conjunto entre Bolivia y Argentina.
El coordinador de la Defensoría del Pueblo, Walter Portillo, confirmó que la repatriación fue programada para el viernes 15 de mayo y se realizó en el Puente Internacional de San José de Pocitos con la participación de la Policía Bolivianase, autoridades de la Policía Argentina de Salta, representantes del SLIM y la Defensoría del Pueblo.
Tal como informó Gente de Salta, Lo que comenzó como una desesperada denuncia por la desaparición de una salteña menor de edad terminó destapando un engranaje criminal transnacional en la frontera. En las últimas horas, la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) de Bolivia logró rescatar sana y salva a la adolescente y detuvo en flagrancia a Cristian Enrique Díaz, un argentino de 43 años que operaba como el cerebro local de una red de proxenetismo en la ciudad fronteriza de Yacuiba.
La caída de Díaz expuso la alarmante facilidad con la que las redes de trata operan en los límites binacionales, captando víctimas en territorio argentino para luego cruzarlas y explotarlas en el país vecino.
La investigación se inició contrarreloj en Salta. Según los datos preliminares, la menor había sido captada en la vía pública mediante engaños y métodos coercitivos. Al perder total contacto con ella, su entorno familiar radicó la denuncia, lo que activó de inmediato a las fuerzas de seguridad argentinas.
El director de la FELCC de Yacuiba, coronel Ever Cossío, informó que las autoridades bolivianas recibieron el pasado lunes la alerta desde Argentina e iniciaron trabajos de inteligencia para ubicar a la adolescente.
Las investigaciones permitieron identificar un domicilio alquilado ubicado sobre la calle Santa Cruz, frente a la plaza principal de Yacuiba, donde la adolescente fue encontrada el miércoles 13 de mayo junto a Díaz. Durante la requisa al inmueble, la Policía encontró además a otras dos mujeres mayores de edad consideradas víctimas dentro del caso, así como prendas de vestir y otros artículos relacionados con la investigación. De acuerdo con los datos preliminares, el investigado presuntamente promocionaba servicios mediante redes sociales y mantenía vínculos con el local nocturno “El Faraón”, lugar al que trasladaba a las víctimas para realizar trabajos de compañía.