Una orden judicial resonó en el poder kirchnerista: la captura de Claudio Uberti, el hombre que alguna vez controló el destino de las concesiones viales en Argentina. La decisión, emanada tras la confirmación de su condena por la Corte Suprema, marcaba un nuevo capítulo en un caso que había sacudido los cimientos de la política nacional.
El pedido de detención
La jueza Sabrina Namer, al frente del Tribunal Oral en lo Penal Económico N° 1, firmó la orden de detención en las últimas horas de ayer y hoy se cumplió: Uberti fue detenido. Sin embargo, la mañana había despertado sin noticias sobre el paradero de Uberti. La sombra de la incertidumbre se extendía mientras Namer, ahora responsable de la ejecución de la pena, aguardaba el cumplimiento de la ley, según publicó Hernán Cappiello en La Nación.
El Caso Antonini Wilson
La condena que pesa sobre Uberti, ex titular del Occovi, de cuatro años y medio de prisión, se remonta a aquel episodio resonante: su intervención en el ingreso al país de una valija cargada con US$790.550, dinero que el empresario venezolano Guido Alejandro Antonini Wilson intentó ingresar sin declarar.

Para la Justicia, ese dinero era para la campaña electoral de Cristina Kirchner
El caso de Claudio Uberti y la valija de Antonini Wilson se inscribe dentro de una secuencia de eventos que han marcado la política argentina en las últimas décadas.
Este episodio específico se remonta al año 2007, cuando se interceptó en el Aeroparque Jorge Newbery de Buenos Aires, una valija con casi 800 mil dólares ingresados de manera ilegal al país.
Este incidente desató una amplia controversia política y judicial, al implicar a funcionarios del gobierno en lo que se sospechaba como un esquema de corrupción internacional con fondos venezolanos. La repercusión del caso se extendió en el tiempo, afectando diplomacia y relaciones internacionales entre Argentina, Venezuela y Estados Unidos, donde también se desarrollaron investigaciones relacionadas.

De hecho, Antonini Wilson fue juzgado allí.
La culminación de este largo proceso legal se observa con la reciente confirmación de la condena de Uberti por la Corte Suprema, un hito que parece intentar cerrar uno de los capítulos más oscuros de corrupción en el país.