El enfrentamiento que terminó con dos personas fallecidas en una vivienda del barrio García Basalo continúa bajo investigación. Mientras desde los organismos oficiales prevalece el hermetismo respecto de los avances de la causa, información a la que accedió Gente de Salta aporta una nueva versión sobre lo ocurrido la noche del martes 26 de mayo.
De acuerdo con las fuentes consultadas por este medio, el oficial Julio María Alejandro Cayo no se habría quitado la vida. Por el contrario, sostienen que fue alcanzado por un disparo directo en la cabeza efectuado por una cuarta persona que intervino durante el enfrentamiento.
Según esta reconstrucción, en medio de la violenta disputa entre Cayo, su expareja, Eugencia Guantay García, y el padre de la mujer, Ángel Ernesto Guantay, apareció una cuarta persona: la hermana de la joven y excuñada del oficial. Siempre de acuerdo con estas versiones, la mujer habría desenfundado un arma de fuego y efectuó disparos con la intención de neutralizar al efectivo policial.
Los hechos se iniciaron alrededor de las 21.30, cuando Cayo llegó a la vivienda ubicada en el barrio García Basalo y comenzó una discusión con su expareja y su exsuegro. Horas después, el jefe de Prensa de la Policía de Salta, Flavio Peloc, confirmó el fallecimiento del joven oficial, hijo de un reconocido sargento mayor retirado de la fuerza provincial.
La investigación quedó en manos de la Fiscalía de Graves Atentados contra las Personas (GAP) 2, a cargo del fiscal Gabriel González Espilocín, quien dispuso las primeras medidas investigativas y supervisó personalmente las actuaciones en el lugar.
Desde un primer momento, una de las hipótesis que circuló fue que el oficial se habría quitado la vida tras atacar a balazos a su expareja y a su exsuegro. Sin embargo, la posible participación de una cuarta persona podría modificar sustancialmente el rumbo de la investigación.
Disputa por la tenencia del menor
Cayo y su expareja, ambos integrantes de las fuerzas de seguridad, se encontraban separados desde hacía tiempo y tenían un hijo en común. Según pudo reconstruir este medio, atravesaban un proceso de mediación vinculado a la tenencia del menor.
Fuentes cercanas al oficial señalaron que antes de iniciar su relación con la oficial Guantay, Cayo mantenía otra relación sentimental e incluso proyectaba contraer matrimonio. Posteriormente inició una nueva relación con la hija del Suboficial Mayor del Servicio Penitenciario Provincial.
Tras la separación comenzaron los conflictos relacionados con la crianza y la tenencia del hijo que tenían en común. En ese contexto, la noche del 26 de mayo, el oficial se presentó en el domicilio de su expareja. Según las fuentes consultadas, pese a tener restringido el ingreso por parte de los Guantay, terminó dentro de la vivienda y comenzó una discusión con Ángel, el suboficial Mayor retirado.
Durante el altercado, Cayo habría extraído su arma reglamentaria y, en medio de un forcejeo con su exsuegro, se produjo un disparo que rozó a la mujer. Otros proyectiles impactaron en el cuerpo del exintegrante del Servicio Penitenciario.
Siempre según esta reconstrucción de los hechos, fue entonces cuando apareció en escena la hermana de la mujer. Portando un arma de fuego, habría apuntado contra el oficial y efectuado un disparo a corta distancia que impactó en su cabeza. La confirmación o descarte de esta versión dependerá de las pericias y de los resultados de la investigación judicial en curso.
Segunda muerte
El lunes por la tarde desde el hospital San Bernardo informaron sobre el deceso del suboficial retirado, quien agonizó durante varios días tratando de sobrevivir. Su estado era reservado y luchaba por su vida en terapia intensiva, finalmente su luz se apagó. La situación de su hija, por otra parte, es distinta: la oficial de la Policía se encuentra fuera de peligro y sería dada de alta en las próximas horas.