Una mujer de 77 años murió este martes como consecuencia de las graves heridas que sufrió al ser atropellada por una motocicleta en la zona sur de la ciudad de Salta. Se trata de una muerte sobreviniente derivada de un siniestro vial ocurrido durante la noche del lunes, un hecho que vuelve a engrosar las estadísticas de víctimas fatales en las calles salteñas.
La víctima fue identificada como Rosa Marta Gutiérrez, de 77 años. El siniestro se produjo alrededor de las 21 en la intersección de avenida Contreras y Martín Saravia, jurisdicción policial de Villa Palacios, cuando la mujer cruzaba la calzada y, por causas que son materia de investigación, fue embestida por una motocicleta que circulaba por la zona.
Como consecuencia del impacto, la mujer sufrió lesiones de extrema gravedad y quedó tendida sobre la cinta asfáltica en estado inconsciente. Personal sanitario acudió al lugar y dispuso su traslado de urgencia al Hospital San Bernardo bajo código rojo.
Según el diagnóstico médico inicial, la víctima presentaba un traumatismo encéfalo craneano grave y permanecía inconsciente. Sin embargo, pese a los esfuerzos médicos, falleció durante la mañana del martes. De acuerdo con el informe emitido por los profesionales de Salud, el deceso se produjo a causa de un hematoma subdural y politraumatismos.
En el lugar trabajó personal policial y peritos de Criminalística para determinar la mecánica del hecho. También se realizaron las actuaciones correspondientes para establecer las circunstancias en las que ocurrió el siniestro.
Una problemática que no cede
La muerte de Rosa Marta Gutiérrez no hace más que seguir ensanchado las tristes cifras de víctimas fatales, muertes que podrían haberse evitado. En lo que va del 2026 en la provincia se registran 60 muertes en siniestros viales. Es el segundo fallecimiento de junio.
Especialistas en seguridad vial sostienen que gran parte de estas tragedias son evitables mediante el respeto de las normas de tránsito, una conducción prudente, velocidades adecuadas a las condiciones de circulación y una mayor protección de los usuarios más vulnerables de la vía pública, como peatones, ciclistas y adultos mayores.
Cada nueva víctima fatal representa no solo una estadística, sino también una señal de alarma sobre la necesidad de reforzar las medidas de prevención y concientización para evitar que hechos como este vuelvan a repetirse en las calles de la provincia.