El traslado de estupefacientes por las rutas del norte argentino volvió a quedar bajo la lupa tras un procedimiento realizado por efectivos de Gendarmería Nacional en la Sección Seguridad Vial "Cabeza de Buey", sobre la Ruta Nacional 9, a la altura del kilómetro 1.545, en jurisdicción de General Güemes.
El operativo se inició alrededor de las 22.30 del miércoles, cuando los gendarmes detuvieron para un control un camión Iveco perteneciente a una empresa de transporte que se dirigía desde Salta hacia Buenos Aires con una carga de pallets de cerámica.

Durante la inspección, los uniformados detectaron cuatro cajas cubiertas con una lona verde, ubicadas entre la mercadería. De ellas emanaba un fuerte olor característico a marihuana, por lo que, con intervención del Ministerio Público Fiscal y la presencia de testigos, profundizaron la requisa.
En el interior de las cajas encontraron 23 paquetes que, tras las pruebas de orientación, dieron resultado positivo para cannabis sativa, con un peso total de 25,228 kilogramos.
Además del cargamento, fueron secuestrados una pistola FN Browning con cargador y cinco municiones, teléfonos celulares, una tablet y el camión utilizado para el transporte.
Durante una audiencia realizada este viernes en el Tribunal Federal de Salta, el conductor del camión fue imputado por el presunto delito de transporte de estupefacientes, mientras la investigación continúa para determinar el origen y destino de la carga.

El policía que quedó involucrado por hacer dedo
Uno de los aspectos que más llamó la atención de los gendarmes durante la investigación fue la situación de un agente de la Policía de Salta que viajaba como acompañante del chofer.
Según surgió de las actuaciones, el efectivo no era parte del transporte de la carga, sino que había hecho dedo en la localidad de Torzalito para regresar a la ciudad de Salta, donde debía cumplir un servicio adicional. Incluso trascendió que eran dos los policías que intentaban conseguir un vehículo, pero únicamente él logró subir al camión.
El uniformado había sido enviado desde Metán para realizar diligencias administrativas y, al no contar con un medio de movilidad oficial para regresar, optó por viajar de esa manera para cumplir con sus obligaciones como funcionario público. Salió de Metán con destino a Salta, ¿cómo lo hizo? Haciendo dedo, lo que expone de alguna manera la precardidad en que se deben mover algunos funcionarios policiales en la provincia. Salió a dedo y se volvió a dedo.

Hasta el momento, la investigación no encontró elementos que permitan vincularlo con el cargamento de marihuana, motivo por el cual recuperó la libertad poco después del procedimiento, mientras que el camionero permaneció detenido.
El caso refleja, una vez más, las modalidades utilizadas para el traslado de droga por las rutas nacionales, donde los cargamentos son ocultados entre mercadería legal para intentar eludir los controles. Al mismo tiempo, expuso la compleja situación en la que puede quedar involucrada una persona ajena a la maniobra por el solo hecho de compartir circunstancialmente un viaje con quien termina siendo investigado por un delito federal.