Un hombre de 73 años fue condenado a tres años de prisión condicional, en un juicio abreviado en el que el acusado admitió su culpabilidad, por abusar sexualmente de su hijastra de 12 años, en un hecho ocurrido en la localidad salteña de Apolinario Saravia, en el que la escuela fue la que disparó el protocolo de intervención de la justicia.
La condena, si bien implica una pena de prisión, no será efectiva, siempre y cuando el condenado cumpla con las reglas de conducta impuestas por la jueza Carolina Poma Salvadores, del Tribunal de Juicio en feria.
El caso pone de relieve la vulnerabilidad de los menores en entornos familiares y la importancia de los protocolos de protección en las escuelas.
Las actuaciones judiciales se iniciaron tras la denuncia radicada por la directora de un establecimiento escolar, de Apolinario Saravia, quien a su vez fue informada por una docente de sexto grado.
En tanto, la alumna reveló haber sido víctima de un "tocamiento inapropiado" por parte de su padrastro durante una reunión familiar en Navidad.
Protocolos de protección e intervención judicial
Ante el relato de la menor, se activaron de inmediato los protocolos de protección, se dio intervención a las autoridades correspondientes y se informó a la madre de la niña, garantizando la preservación de su integridad y el resguardo de sus derechos.
En el marco de la investigación, la menor prestó declaración bajo el sistema de Cámara Gesell (CCTV), donde ratificó lo denunciado y brindó precisiones sobre el hecho, al tiempo que se incorporaron informes psicológicos y psicosociales que dieron cuenta de indicadores compatibles con una vivencia traumática, su estado de vulnerabilidad y el impacto emocional sufrido
El fiscal penal 2 de Anta, César Saravia, a través de la delegación de Apolinario Saravia, representó al Ministerio Público Fiscal en la audiencia de juicio abreviado, en la que se arribó a un acuerdo en este caso, por abuso sexual simple agravado por la convivencia con una menor de edad.
El imputado, asistido por su defensor oficial, reconoció expresamente su responsabilidad penal, prestó conformidad con la calificación legal atribuida y aceptó la pena solicitada por la Fiscalía.
Por ello, Poma Salvadores, homologó el acuerdo y condenó al padrastro a la pena de tres años de prisión de ejecución condicional, además de las correspondientes reglas de conducta.
