El cargamento de casi 70 kilos de cocaína, valuado en más de 420 millones de pesos, equivalentes a unos 280.000 dólares, desató una secuencia digna de una serie policial en el norte de la provincia de Salta: disparos, persecución, fuga, un intento de "mejicaneada" y la sorpresiva aparición de efectivos policiales de Tucumán cuya intervención podría formar parte de la investigación.
Este martes, entre las 12 y las 15, se desarrolló la audiencia de control de detención y formalización de la investigación, encabezada por el juez federal de Garantías Julio Bavio, con la intervención del fiscal federal Ricardo Toranzos. Durante la audiencia fueron formalmente imputados los cuatro detenidos.

Ivana Portal, médica de la Gendarmería Nacional Argentina (GNA), fue acusada por el delito de transporte de estupefacientes agravado, debido a su condición de integrante de una fuerza de seguridad. En tanto, Delia Tame, cosmetóloga, fue imputada por el delito de transporte de estupefacientes.
Por su parte, José Troichuque fue acusado por tentativa de homicidio en concurso real con confabulación para traficar estupefacientes, mientras que su esposa, Adriana Ita, fue imputada por el delito de confabulación para el tráfico de estupefacientes. Los cuatro permanecerán con prisión preventiva mientras avanza la investigación.
Una secuencia propia de una serie policial
Según la investigación, las dos mujeres transportaban más de 66 kilos de cocaína, compactados en paquetes tipo "ladrillo" y ocultos en un doble fondo de una camioneta Renault Duster. Circulaban por la Ruta Nacional 34, a la altura de Potrero, luego de haber partido desde Tartagal.
En ese trayecto fueron interceptadas por dos camionetas, una blanca y otra azul, cuyos ocupantes realizaron maniobras para obligarlas a detener la marcha.
La principal hipótesis sostiene que pretendían "mejicanear" el cargamento, es decir, apoderarse de la droga, lo que hace presumir que conocían previamente que el vehículo trasladaba estupefacientes.

Al no lograr que la Duster se detuviera, comenzaron los disparos, obligando a las mujeres a escapar a toda velocidad hasta llegar a Potrero, donde intentaron refugiarse en una vivienda.
Minutos después arribó una camioneta blanca y también un efectivo de la Policía de Salta, quien habría sido alertado sobre lo sucedido. El uniformado reconoció al conductor del vehículo: José Troichuque. Al advertir la presencia policial, el hombre escapó inmediatamente.
El interrogante sobre los policías tucumanos
Uno de los aspectos que más llamó la atención durante el procedimiento fue la aparición de cuatro efectivos policiales provenientes de Tucumán.

De acuerdo con el relato de uno de los policías salteños que intervino en el operativo, los uniformados tucumanos manifestaron haber llegado al lugar tras ser alertados por transeúntes.
Sin embargo, el efectivo salteño consideró extraña su presencia, ya que no solo pertenecían a otra jurisdicción, sino también a otra provincia, sin que existiera una explicación oficial sobre su intervención. Al observar la presencia de sus pares salteños, los policías tucumanos se retiraron del lugar sin brindar explicaciones. Posteriormente, y en el marco de los operativos desplegados, José Troichuque y Adriana Ita fueron localizados, detenidos e imputados.

La causa continuará bajo investigación para esclarecer numerosos interrogantes que aún permanecen abiertos, entre ellos cómo se filtró la información sobre el traslado de la droga, cuál era el circuito del cargamento, el rol que pudieron haber tenido los efectivos tucumanos y si existen más personas involucradas en la organización narcocriminal.