En el marco de la investigación por la desaparición de equipamiento de alta complejidad en el ámbito de la salud pública, el nombre del Dr. Javier Campos apareció vinculado a una trama de la que, según afirma, es totalmente ajeno.
Tras declarar ante la fiscalía junto a sus abogados, el médico pediatra decidió exponer su verdad con Gente de Salta: una historia de desvinculación societaria, cambios de funciones y una trayectoria de más de dos décadas que hoy se ve empañada por lo que califica como una "situación injusta e incómoda".
Afirmó que no tenía participación en la administración de la firma ni en la toma de decisiones, compras ni ingresos de equipamiento, y que se desvinculó de la sociedad en 2020: “Solo espero que todo esto termine pronto”.
La causa se inició tras la denuncia del director del Hospital Público Materno Infantil (HPMI), luego de que se detectaran seis equipos médicos del nosocomio en la unidad de terapia neonatal que Neofenix opera dentro de la Clínica del Centro.
La fiscalía investiga si existió sustracción o utilización indebida de bienes públicos.
“No tenía voz ni voto”
Campos explicó que trabajó en el Hospital Materno Infantil entre 2001 y 2012 y que luego se alejó por razones familiares. En 2014 se conformó la sociedad Neofenix junto a la doctora Noemí Verónica Murúa, el doctor Livio Jesús Ubal y otro socio que se desvinculó ese mismo año, Javier Nazr Usandivaras.
Según Campos, tras la salida de ese cuarto integrante a los pocos meses de constituida, la sociedad quedó integrada por tres socios, pero el control mayoritario estaba en manos del matrimonio Murúa–Ubal, quienes -afirmó- concentraban el 66% de la participación y la toma de decisiones; particularmente Murua era la encargada de las compras, ingresos y egresos del centro médico.
“Yo no tenía acceso a cuentas ni a balances, no tomaba decisiones”, aseguró. Señaló además que su función era secundaria, vinculada a recursos humanos y asistencia, y que no intervenía en compras ni en el registro de equipamiento.
Desvinculación en 2020
El profesional indicó que en septiembre de 2020 se desvinculó formalmente de la sociedad mediante acuerdo con intervención de abogados, en medio de diferencias económicas. Ese mismo año reingresó al Hospital Público Materno Infantil, donde actualmente se desempeña en el área de cuidados intermedios pediátricos.
“Desde que me fui no volví a Neofenix ni tuve acceso a nada”, afirmó, y remarcó que no puede ingresar a sectores que no le corresponden dentro del hospital público ni retirar equipamiento del nosocomio. “No me puedo llevar ni un bajalenguas”, expresó.
Por su parte, el médico Ubal sí trabaja en el equipo de neonatólogos del Hospital Materno Infantil, de hecho fue recientemente noticia por integrar el equipo que atendió un nacimiento trigemelar; mientras que su esposa, Murúa, ejercía algunas guardias en el mismo nosocomio, pero trabaja en neonatología del Hospital Público de General Güemes.
"Hay cámaras, ¿quieren pruebas?, revísenlas": Declaración ante la fiscalía
Campos confirmó que hace dos semanas declaró ante la fiscalía junto a los otros imputados, cada uno asistido por sus respectivos abogados.
Respecto de los equipos hallados, señaló que los conoce por su uso médico habitual, pero que desconoce cuándo y cómo ingresaron a la institución privada. También sostuvo que el hospital público cuenta con cámaras de seguridad “en todas partes”, en la sala, en pasillos y boxes, y que cualquier movimiento de equipos de mediano porte “se ve”.
El médico manifestó su malestar por la exposición pública del caso y por los costos personales y económicos que le genera la situación. “Es la primera vez que estoy en algo así y me afecta personalmente”, expresó, y agregó que evaluará más adelante las consecuencias que la imputación pueda haberle ocasionado.
La investigación continúa en etapa preliminar y la imputación no implica una condena. Será la fiscalía la que determine, a partir de pericias y pruebas documentales, la eventual responsabilidad de cada uno de los involucrados.
Sacados del Boletín Oficial: "Buscaron en internet, encontraron nombres y nos imputaron"
La vinculación de Campos con la causa nace de su participación en la sociedad Neofenix, conformada en 2014 junto a los doctores Murúa y Ubal, publicada en el Boletín Oficial de ese año. Lo extraño es que luego no se publicó ningún cambio pese a que la conformación societaria se redujo a la mitad, y peor aún , que la fiscalía haya imputado directamente a los cuatro que figuraban en un boletín de hace más de 10 años que ya no tienen vigencia.
El primer médico en desvincularse fue Nazr a los meses, y Campos al cabo de seis años, inició un litigio legal que culminó en septiembre de 2020, cuando se desvinculó formalmente de la firma mediante un acuerdo entre abogados.
El regreso al Hospital y las cámaras: ¿La prueba definitiva?
Uno de los puntos clave de su defensa reside en su lugar de trabajo actual. Al reingresar al Hospital Materno Infantil en 2020, no lo hizo al servicio de Neonatología (donde trabajó entre 2001 y 2012), sino al área de Cuidados Intermedios de Pediatría.
"Desde 2020 no tuve acceso nunca más a Neo. Como funcionario público, sé que no puedo entrar a un servicio que no me corresponde. Es imposible que haya sacado equipos de porte mediano sin que nadie lo note", sostiene el profesional.
Para Campos, la resolución del conflicto es técnica y visual. El servicio de Neonatología cuenta con un sistema de vigilancia estricto que registra pasillos, ingresos y boxes. "Quieren pruebas, revisen las cámaras; no me van a encontrar nunca, porque sencillamente no estuve ahí", afirma con seguridad.
El costo de la exposición
Más allá de la batalla judicial, el médico lamenta el impacto personal y profesional. Con una carrera extensa asegura que quienes lo conocen en el hospital y en su consultorio privado no dudan de su integridad. Sin embargo, la aparición de su nombre bajo la figura de imputado genera un perjuicio que planea evaluar una vez que la justicia lo desvincule del caso.
Lo último que se supo en términos prácticos es que los equipos fueron restituidos por orden judicial tras la intervención de la la Unidad de Delitos Económicos Complejos (UDEC), a cargo de la fiscal penal Ana Inés Salinas Odorisio.
sentado un descargo formal ante la Fiscalía de Delitos Económicos Complejos, bajo el patrocinio del abogado Danilo Siliotto, para esclarecer su situación en la causa caratulada como peculado que involucra a la sociedad NEOFENIX S.R.L..
Declaración técnica y argumentos
Fundación y Socios: La sociedad se constituyó en julio de 2014 con los doctores Noemí Murúa, Livio Ubal, Javier Nazr Usandivaras y Javier Campos.
Retiro Formal: El Dr. Campos decidió retirarse a inicios de 2020 por motivos personales y económicos, concretando la cesión de su cuota parte el 21 de septiembre de 2020.
Rol Administrativo: Sus funciones se limitaban a ser médico tratante y encargado de personal, sin intervención en la compra de equipamiento, responsabilidad que recaía exclusivamente en la Dra. Noemí Verónica Murúa.
Situación en el Hospital Materno Infantil
Cambio de Funciones: El 21 de marzo de 2020 regresó al hospital para desempeñarse como médico de planta en el sector de pediatría estricta (Sala CIM 1).
Falta de Acceso a Neonatología: Sostiene que no pertenece al servicio de neonatología desde octubre de 2012 y que pediatría CIM 1 no tiene vínculo funcional ni acceso a dicha área.
Imposibilidad de Sustracción: Argumenta que es imposible acceder clandestinamente a neonatología desde pediatría, ya que son espacios separados y el ingreso está restringido y monitoreado.
Argumentos contra la Calificación de Peculado
Falta de Relación Funcional: La defensa sostiene que el peculado exige que el funcionario tenga los bienes bajo su administración o custodia por su cargo. Dado que Campos trabaja en pediatría y los equipos pertenecían a neonatología (a cargo del Dr. Adrián Aguilar), él carecía de la relación funcional necesaria para cometer el delito.
Lógica Temporal: Remarca que solo fue socio de Neofenix y empleado del hospital simultáneamente durante seis meses, tiempo en el cual resultaría ilógico arriesgar su libertad para beneficiar a una sociedad que estaba abandonando.
Pruebas Ofrecidas
Registros Fílmicos: Solicita la verificación de las cámaras de monitoreo del hospital para confirmar que no ingresó a neonatología, salvo una única vez en diciembre de 2025 por una interconsulta específica.
Oficios al Hospital: Pide informes detallados sobre la ubicación de los equipos, los responsables de su guarda desde 2014 y la confirmación técnica de que el personal de CIM 1 no tiene responsabilidades sobre el sector de neonatología.