El hombre fue imputado por lesiones agravadas, coacción y desobediencia judicial durante una audiencia en la que admitió haber ejercido violencia contra su expareja y haber difundido fotografías íntimas de la mujer, por lo que el juez interviniente ordenó la prisión preventiva.
Durante la audiencia de formulación de cargos, el juez Federico Diez hizo lugar al pedido de la Fiscalía 2 de Violencia Familiar y de Género, representada por la auxiliar fiscal María Virginia Bortolotto, y ordenó la prisión preventiva del imputado, al considerar la gravedad de los hechos investigados, la calificación legal y la expectativa de pena que podría corresponder en caso de una eventual condena.
Imputado por lesiones, amenazas y desobedienciua judicial
El hombre, de 31 años, fue imputado por los delitos de lesiones graves agravadas por la relación de pareja previa y por mediar violencia de género en dos hechos, coacción en dos hechos, y desobediencia judicial, todo en concurso real y en calidad de autor.
La investigación se inició a partir de tres denuncias radicadas en la Comisaría 13° y la Subcomisaría de barrio Grand Bourg, por la víctima, quien reveló diversos episodios de violencia ocurridos entre mayo y junio de este año.

Según la acusación fiscal, el primer hecho ocurrió el 7 de mayo, en una vivienda del barrio San Silvestre, donde el imputado habría golpeado a la mujer en distintas partes del cuerpo, la arrojó al suelo, revisó su teléfono celular y la amenazó de muerte, en un episodio que se produjo en presencia de los hijos que ambos tienen en común.
El segundo episodio fue denunciado el 27 de mayo, cuando, de acuerdo con la investigación, el acusado sometió a la víctima a una situación de extrema violencia física, presionándole la cabeza contra una cama mientras la interrogaba y le arrancaba mechones de cabello en clara señal de tortura, tras lo que la habría obligado a mantener relaciones sexuales bajo amenazas y condicionamientos vinculados a la convivencia y al cuidado de los hijos, mientras que uno de los menores habría presenciado parte de lo sucedido.
El acusado admitió haber cometido los hechos de violencia
El tercer hecho ocurrió el 1 de junio, cuando el acusado se presentó en las inmediaciones del domicilio de la denunciante, pese a encontrarse vigente una prohibición judicial de acercamiento.
Durante la audiencia, el imputado prestó declaración y reconoció haber ejercido los distintos actos de violencia contra la víctima, al tiempo que admitió haberle arrancado mechones de cabello durante una discusión y haber difundido fotografías íntimas de la mujer en grupos de redes sociales.
La imputación se fundamentó en las denuncias policiales, las declaraciones testimoniales, los informes médicos y la documentación hospitalaria, además de un informe interdisciplinario que determinó un nivel de riesgo alto para la víctima.
Entre los indicadores relevados se destacaron los antecedentes de violencia reiterada, amenazas de muerte, agresiones durante embarazos, conductas de control coercitivo, violencia psicológica, exposición de los hijos a situaciones violentas y dependencia económica de la denunciante.
El informe también advirtió sobre el temor manifiesto de la víctima y el riesgo de nuevas agresiones.

