La situación judicial de Nicolás Payarola atraviesa su momento más crítico, ya que la Justicia bonaerense confirmó su prisión preventiva y dio por acreditados al menos 11 hechos de estafa, en una causa que investiga maniobras fraudulentas cometidas, según los expedientes, contra sus propios clientes, varios de ellos figuras públicas del espectáculo y el deporte.
A partir de datos aportados por el periodista Mauro Zeta, la jueza interviniente avaló en su totalidad el pedido del Ministerio Público Fiscal y dejó expresamente asentado que la investigación no está cerrada, por lo que no se descartan nuevas imputaciones si surgen más pruebas o damnificados.
Payarola había ganado notoriedad mediática por representar legalmente a personalidades como Wanda Nara y al entorno del futbolista campeón del mundo Gonzalo “Cachete” Montiel, entre otros.
La causa sostiene que, aprovechando ese vínculo de confianza, el abogado habría retenido dinero, administrado fondos de manera irregular o simulado gestiones legales que nunca se concretaron, generando importantes perjuicios económicos.

En paralelo, la Justicia confirmó la existencia de más damnificados, entre ellos otro futbolista campeón del mundo con la Selección argentina, que decidió no exponerse públicamente.
Si bien no formalizará una denuncia para evitar filtraciones de su identidad, aportará información de manera indirecta, lo que podría complicar aún más la situación del imputado.
Sin abogado propio y con defensa oficial
Otro dato que refleja el delicado momento de Payarola es que se quedó sin abogado particular, debido a que el letrado Luciano Locatelli decidió abandonar su defensa, por lo que ahora el exmediático es asistido por un defensor oficial, designado por el Estado bonaerense.
Este escenario refuerza la evaluación judicial sobre su vulnerabilidad procesal y el riesgo de entorpecimiento de la investigación, uno de los argumentos centrales para sostener la prisión preventiva.

El celular, una prueba clave
Uno de los ejes sensibles del expediente es el análisis del teléfono celular de Payarola.
La jueza ordenó pericias específicas sobre mensajes, contactos y conversaciones, con el objetivo de reconstruir posibles circuitos de estafas, pero también para indagar un presunto armado de imagen mediática.
Según consta en la resolución, se investiga si existieron contactos con periodistas o estrategias para mejorar su perfil público mientras avanzaban las denuncias.
Si bien este punto no constituye el delito principal, la Justicia entiende que ayuda a comprender el modus operandi general del acusado.
Traslado a una cárcel común y un futuro incierto
La magistrada también dispuso que Payarola abandone la comisaría donde se encontraba detenido y sea trasladado, en un plazo máximo de 72 horas, a una unidad del Servicio Penitenciario Bonaerense, al considerar que debe cumplir la medida en una cárcel común.
Si no hay demoras administrativas por las Fiestas, podría pasar Nochebuena y Navidad, privado de la libertad.
Con 11 estafas ya probadas, la posibilidad de nuevas causas, pruebas clave aún en análisis y una defensa debilitada, el panorama judicial de Nicolás Payarola aparece cada vez más comprometido.
De avanzar las investigaciones y confirmarse más maniobras delictivas, el abogado exmediático podría enfrentar un juicio con una expectativa de pena elevada, cerrando de la peor manera una carrera que supo moverse entre tribunales y cámaras de televisión.
