En el marco del Operativo "Cosecha Blanca", autoridades lograron la captura del buscado número cinco en la lista de criminales más peligrosos del país. Pero la detención fue solo la punta del iceberg de un descubrimiento aún mayor: una impresionante incautación de 1.000 kilos de cocaína pura, indicó la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich.
Todavía queda un prófugo de esta red que están buscando y que esperan encontrar pronto, junto a otros miembros, pero que no podemos dar el nombre.
La investigación, liderada por Gendarmería Nacional, desveló un entramado logístico sofisticado y audaz. Ocho vehículos, cuidadosamente modificados, esperaban listos para desplegar un sistema novedoso de pistas móviles, una estrategia diseñada para eludir los controles y facilitar el trasiego de droga a pequeña escala. La imagen de estos autos, con sus adaptaciones ocultas, habla de la inventiva y la desesperación de quienes buscan evadir la ley.

El plan era claro: convertir cualquier terreno en una improvisada pista de aterrizaje. Luces, mecanismos de señalización y todo lo necesario para un aterrizaje rápido, casi forzoso, de una avioneta cargada con su valioso, y peligroso, cargamento.
El Desmantelamiento de la Red
Junto al cabecilla, y tras una investigación que lleva un año y un mes, cayeron tres individuos más, incluyendo Brian Bilbao y los propietarios del campo donde la avioneta finalmente tocó tierra. El operativo no solo implicó la incautación de la droga y los vehículos, sino también un arsenal de armas y municiones, evidenciando la peligrosidad y el alcance de esta organización.
La caída de esta banda representa un duro golpe al narcotráfico, desmantelando no solo una operación de gran escala, sino también una innovadora estrategia para eludir los controles. La investigación continúa.

