El Programa Nacional de Recompensas decidió ofrecer $5.000.000 para quienes aporten datos del paradero de Abril Romero Miranda, una joven de 17 años que es intensamente buscada desde el 18 de septiembre pasado, cuando se fue de la casa de su madre, situada en el barrio San Bernardo, de la localidad de General Rodríguez, en la provincia de Buenos Aires.
La menor se fue con su pareja, un hombre de 32 años con antecedentes de violencia de género identificado como Cristian Esteban Velazco, oriundo de Tartagal, hasta donde llegó la búsqueda en base a la geolocalización de una llamada telefónica.
La recompensa de $5.000.000 es para quienes aporten datos que permitan dar con el paradero de la joven, que al momento de su desaparición tenía 17 años, cabello largo oscuro, ojos oscuros y tez es trigueña.

Abril se ausentó de su domicilio de la calle Quiroga, en General Rodríguez, provincia de Buenos Aires, luego de dejar una nota a sus progenitores en la que manifestaba que iba a estar bien y que se iba con su novio Cristian Velazco, de 32 años, quien posee diversas denuncias por violencia de género en su contra.
Desde el Programa Nacional de Recompensas se precisó que se presume que la menor “podría encontrarse en la provincia de Salta o haber sido trasladada hacia un país limítrofe de manera ilegal, siendo víctima de privación ilegal de la libertad agravada por tratarse de una menor de 18 años y por el vínculo de pareja, sumado al contexto de violencia de género”.
La madre de Abril, Jorgelina Miranda, manifestó hoy a Gente de Salta que no surgieron novedades en la búsqueda de su hija, por lo que consideró fundamental la difusión de la posibilidad de acceder a una recompensa en caso de contar con datos que permitan ubicarla.
Denuncia
Fue Jorgelina quien radicó la denuncia el 18 de septiembre pasado, en la Comisaría Primera de General Rodríguez, donde aseguró que, durante la madrugada de ese día, Abril se retiró de la vivienda dejando una nota escrita de puño y letra, en la que le pedía perdón por ser “una mala hija” y le anunciaba que se iba con Cristian, a quien calificó como “el amor de su vida”.
Según la denuncia de Jorgelina, la menor le pidió a través de esa carta que no la busquen, y que iba a estar bien.
No obstante, sus familiares decidieron iniciar las acciones para ubicarla, debido a que Velazco ya la había sometido a situaciones de violencia.
La pareja mantenía una relación desde cinco o seis meses antes de la desaparición de la joven, y habían convivido durante dos meses y medio, en una vivienda ubicada a una cuadra de la casa en la que vive su familia, en el mismo barrio.
Esto hasta que una noche, dos semanas antes de la desaparición de Abril, la joven llegó a su casa con signos de haber sido golpeada.
“Él se enojó porque yo la llevé al ginecólogo y la atendió un médico hombre”, contó la madre, quien detalló que por eso “discutieron, él la agredió, la golpeó e incluso la intentó ahorcar”.
En este sentido, contó que el hombre “es celoso y tóxico”, y precisó que en ese momento radicó la denuncia policial correspondiente, por lo que el hombre tenía prohibido acercarse a la joven.
“Esa noche, yo le pedí que vaya a la casa de su abuela paterna, con su papá, que la buscó y se la llevó, pero luego volvió a mi casa para poder retomar al colegio”, expresó .
Luego, señaló que a partir de ahí, “yo la llevaba al colegio y la buscaba, para que el hombre, que tenía una perimetral, no se le acercara, porque la rondaba permanentemente, en todos lados”.
Viaje del padre a Tartagal
En tanto, el padre de Abril, Pablo Romero, viajó en octubre a Tartagal, de donde Velazco es oriundo, para buscar a su hija.
Allí, se enteró de los antecedentes de violencia de género que posee la pareja de la joven, que fue denunciado por dos mujeres en el norte salteño.
“Ella tiene que estar con nosotros, más aún después de lo que nos enteramos sobre dos parejas anteriores de Velazco, que lo denunciaron varias veces por hechos de violencia de género”, expresó a Gente de Salta el papá de Abril.
Unos días después de su desaparición, el 25 de septiembre, Abril llamó a Jorgelina porque vio las publicaciones que había hecho su padre buscándola, y le dijo que estaba bien y que no la busquen.
“Un comisario me dijo que rastrearon la llamada y que salió de Salta”, reseñó la madre.
Los familiares continúan con la desesperada búsqueda, y están a la espera de las actuaciones policiales y judiciales que rodean el caso.
La principal preocupación de los padres de la joven es que, para ellos, Abril está coaccionada por el novio y no se fue por su propia voluntad, al tiempo que sienten que se encuentra en peligro ante los antecedentes de violencia de Velazco.
