Horas después del ataque a una garita policial por parte de vecinos enfurecidos del barrio de Santa Lucía, que incendiaron las instalaciones locales, un hombre mayor de edad fue detenido por considerarlo el presunto autor del disparo que causó la muerte del joven de 24 años que ocasionó la revuelta popular.
Personal de la Unidad de Investigación UGAP secuestró una motocicleta que habría sido utilizada en la comisión del ilícito.
El fiscal penal 1 de la Unidad de Graves Atentados contra las Personas en turno, Santiago López Soto, informó que la audiencia de imputación fue prevista para este lunes 23, luego de realizarse el correspondiente control de legalidad ante el Juzgado de Garantías en turno.
De acuerdo al informe preliminar de autopsia, el deceso se produjo como consecuencia de una herida de arma de fuego en la zona torácica, circunstancia que será confirmada mediante estudios complementarios.
Desde la Fiscalía se indicó que continúan en ejecución todas las medidas investigativas tendientes al esclarecimiento del hecho.
Cómo se desató la protesta
La quietud del barrio Santa Lucía, en Salta, se vio abruptamente interrumpida por un estallido de violencia. La muerte de un joven vecino actuó como detonante de una furia contenida, desatando una ola de indignación que culminó con el incendio de las instalaciones policiales locales.

Testigos presenciales relatan que el joven de apellido Ferrafino, de tan solo 24 años, se encontraba en su vivienda cuando fue abordado por un hombre del barrio Calixto Gauna, un presunto conocido suyo. Sin mediar palabra, el agresor le disparó a quemarropa, segándole la vida en el acto.

El padre de la víctima, postrado en una silla de ruedas, se negó a ofrecer detalles a los periodistas de Gente de Salta, refugiándose en un hermético silencio.
Un vecino que habló con este medio aseguró que entre los dos protagonistas, el asesino y el asesinado, existían cuentas pendientes, aunque no quiso dar más detalles de la cuestión en medio de la tensión que se vive en el lugar.

La escapada del asesino, alimentada por la supuesta inacción policial, fue la chispa que encendió los ánimos. Los vecinos, movidos por un sentimiento de rabia e impotencia, se alzaron en una suerte de "pueblada", arremetiendo contra las fuerzas del orden. Dos agentes resultaron heridos en el enfrentamiento, víctimas de la violencia desatada.
Hubo balas de goma y enfrentamientos desordenados entre la policía y la gente.
Investigación en curso
El fiscal penal 1 de la Unidad de Graves Atentados contra las Personas, Santiago López Soto, ha tomado las riendas del caso, iniciando una exhaustiva investigación para esclarecer el homicidio. El peso de la ley se cierne sobre el barrio, buscando justicia para la víctima y castigo para el culpable.

Tras el reporte del crimen, se activó un protocolo de actuación que involucró al personal del Cuerpo de Investigaciones Fiscales (CIF) y de la Unidad de Investigación UGAP. Los expertos se desplegaron en la escena del crimen, recabando pruebas y testimonios que permitan reconstruir los hechos. Cada indicio, cada detalle, es crucial para armar el rompecabezas de la verdad.
El cuerpo de Ferrafino fue trasladado al Servicio de Tanatología Forense del CIF, donde se le practicará la autopsia correspondiente. Los forenses buscarán determinar con precisión la causa de la muerte, un dato fundamental para la investigación. La ciencia al servicio de la justicia, intentando descifrar los secretos que guarda el cuerpo inerte del joven.

López Soto aseguró que se está trabajando intensamente para lograr el pronto esclarecimiento de lo acontecido. "No descansaremos hasta llevar al responsable ante la justicia", sentenció el fiscal, transmitiendo un mensaje de esperanza a una comunidad enlutada y con la furia en la mirada.