La creciente ola de hechos delictivos encendió la alarma en Rosario de la Frontera, donde vecinos y comerciantes decidieron salir a la calle para exigir mayor seguridad.
La convocatoria surge tras un violento robo tipo comando ocurrido durante la madrugada del domingo, que tuvo como víctimas a una familia de comerciantes.
El episodio se registró alrededor de las 3 de la mañana del domingo 18 de enero, cuando un grupo de delincuentes armados irrumpió en una vivienda tras derribar la puerta principal con un ariete.
Una vez dentro del inmueble, redujeron a los ocupantes, los ataron y los golpearon con extrema violencia, mientras los amenazaban con armas de fuego de gran calibre.
Según las primeras reconstrucciones, los asaltantes se hicieron pasar por efectivos de la Policía Federal, una maniobra que les habría permitido dominar la situación con rapidez y precisión.
Dos jóvenes heridos
Los propietarios de la casa se encontraban de vacaciones, ya que el grupo delictivo habría actuado bajo la presunción de que la vivienda estaba deshabitada.
Sin embargo, en el interior estaban los hijos del matrimonio, quienes cuidaban el domicilio. Ambos jóvenes resultaron heridos por la golpiza propinada por los ladrones, aunque se encuentran fuera de peligro.
Los delincuentes se habrían llevado una importante suma de dinero, joyas y documentación personal, y escaparon en un vehículo.
La violencia del ataque y la modalidad empleada encendieron las alarmas entre los investigadores, que no descartan la existencia de una banda organizada que opera con información previa sobre sus víctimas.
Conexión con otros ataques
Este robo no se trataría de un hecho aislado, ya que días atrás, en el barrio El Mundial, otra familia de comerciantes fue víctima de un golpe con características similares, aprovechando que los propietarios se encontraban fuera de la ciudad.
La principal hipótesis apunta a una banda que selecciona a familias comerciantes del sur provincial, especialmente cuando se ausentan por vacaciones, y que simula ser de fuerzas federales para cometer los asaltos.
Ante esta situación, las familias damnificadas solicitaron públicamente la colaboración de vecinos y comerciantes que cuenten con cámaras de seguridad privadas, debido a que las cámaras de vigilancia urbana no habrían estado operativas, lo que dificulta el avance de la investigación.
Hasta el momento, la policía mantiene hermetismo sobre la causa y no brindó mayores precisiones.
Convocatoria para marchar
El temor y la indignación fueron en aumento, y derivaron en una convocatoria abierta a una marcha por seguridad, impulsada por vecinos autoconvocados.
La movilización se realizará este lunes a las 19, con concentración en Plaza Independencia.
La consigna es asistir con ropa blanca o una vela encendida, en un reclamo pacífico y apolítico, por mayor presencia policial, refuerzo de patrullajes y un plan integral de seguridad.
“Rosario de la Frontera siempre fue un lugar de paz y no podemos permitir que el miedo se adueñe de nuestras calles”, expresaron los organizadores en redes, quienes remarcaron que la marcha busca respuestas urgentes ante una modalidad delictiva que dejó a la comunidad en estado de alerta y quebró la sensación de seguridad en la ciudad.