La inseguridad vuelve a golpear con fuerza en el conurbano bonaerense. Los robos violentos protagonizados por motochorros se repiten con cada vez mayor frecuencia y, en muchos casos, terminan en tragedia. En este contexto, un trabajador fue asesinado cuando se dirigía a su empleo, en un nuevo episodio que refleja la crudeza de la violencia urbana.
Un remisero de 53 años fue asesinado a balazos por dos motochorros que lo interceptaron cuando caminaba hacia su trabajo en San Justo, en el partido bonaerense de La Matanza. Los delincuentes lo atacaron con el objetivo de robarle el teléfono celular y terminaron disparándole durante un forcejeo.
Por el crimen fue detenido un joven de 20 años señalado como el conductor de la moto utilizada en el asalto, mientras que los investigadores continúan buscando al cómplice, identificado como el presunto autor del disparo que terminó con la vida de la víctima.
La víctima fue identificada como Eduardo Gómez, quien se dirigía a la remisería donde trabajaba cuando ocurrió el ataque. El hecho se registró cerca de las 6.30 de la mañana, cuando el hombre había salido de su casa y caminaba hacia su lugar de trabajo, en una rutina que repetía todos los días.
De acuerdo con fuentes judiciales, Gómez había recorrido unos 200 metros desde su vivienda cuando fue interceptado por dos delincuentes que se movilizaban en una motocicleta. Uno de ellos descendió del rodado para concretar el asalto, mientras su cómplice permanecía a pocos metros listo para escapar.
El remisero llevaba en sus manos una varilla, aparentemente para defenderse ante un posible intento de robo. En ese momento se produjo un violento forcejeo con uno de los motochorros, que intentaba quitarle el teléfono celular.
El ataque quedó registrado por una cámara de seguridad ubicada a pocos metros del lugar. En las imágenes se puede observar cómo Gómez intenta defenderse mientras el delincuente forcejea con él para arrebatarle el celular.
Durante la pelea, el remisero cayó al asfalto y el atacante aprovechó ese momento para apoderarse del teléfono, que también había quedado en el suelo tras el forcejeo. En medio del enfrentamiento, el ladrón disparó un arma de fuego calibre 11.25 y el proyectil impactó en la pierna izquierda de la víctima, provocándole una herida de extrema gravedad.
Gómez fue trasladado de urgencia al Hospital Paroissien de Isidro Casanova, pero murió poco después a causa de la grave lesión. Según indicaron fuentes del caso, la bala perforó la arteria femoral y provocó una hemorragia masiva que terminó siendo fatal.
Un detalle estremecedor ocurrió minutos después del ataque. Cuando los delincuentes ya tenían en su poder el celular de la víctima, la esposa de Gómez le envió un mensaje para preguntarle si había llegado a su trabajo. Desde el teléfono robado le respondieron: “Estoy llegando”. En ese momento, el remisero ya había sido trasladado al hospital y su estado era crítico.
Tras el crimen, efectivos de la Policía Bonaerense iniciaron un operativo para identificar a los responsables. A partir del análisis de cámaras de seguridad de la zona, los investigadores lograron establecer la marca y el modelo de la motocicleta utilizada en el ataque: una Honda XR 150.
Con esa información, los detectives lograron avanzar en la investigación e identificar a los sospechosos. En un allanamiento de urgencia fue detenido el conductor de la moto, identificado como Dylan P., de 20 años, quien además posee antecedentes por encubrimiento agravado.
La causa quedó a cargo del fiscal Adrián Arribas, del departamento judicial de La Matanza, quien continúa con la investigación para dar con el segundo sospechoso, señalado como el autor del disparo que mató al remisero. Mientras tanto, los investigadores intentan localizar la motocicleta utilizada en el ataque, el arma homicida y el teléfono celular robado a la víctima, elementos que podrían resultar claves para avanzar en la causa.