El juez de la Sala II del Tribunal del Juicio, Eduardo Raúl Sángari, condenó hoy a Michel Suárez y José María Enrique Chávez Herrera a la pena de prisión perpetua por el doble homicidio de los hermanos Suárez, hallados sin vida el 16 de febrero del año pasado, en su domicilio en la localidad de Coronel Moldes, al concluir el juicio que desde el 11 de noviembre pasado se desarrollaba en la Ciudad Judicial de Salta.
Fue el propio magistrado quien leyó el fallo y anunció que Michel Suárez (27) fue condenado “a la pena de prisión perpetua” por los delitos de “homicidio criminis causae agravado por el vínculo y alevosía", en perjuicio de su padre, Roberto Suárez, en "concurso real con el delito de homicidio criminis causae agravado por haber sido cometido con alevosía", en perjuicio de su tío, Néstor Martín Suárez.
A Chávez Herrera también lo condenó a la pena de prisión perpetua, “por resultar coautor de los delitos de homicidio agravado por alevosía en dos hechos, en concurso real”.
La audiencia se reanudó hoy, miércoles, con los alegatos la defensa del imputado Suárez, que solicitó la pena de 14 años de prisión como autor del delito de robo calificado y, en forma subsidiaria, la misma pena pero como autor del delito de homicidio en ocasión de robo.
Tras las réplicas y dúplicas, y las últimas palabras de los acusados, Sángari se retiró a deliberar, y esta tarde anunció la condena.
Pena unificada
En el caso de Michel Suárez, el juez revocó la condicionalidad de una condena anterior, de julio de este año, de dos años de prisión, y la unificó con la presente en la pena única de prisión perpetua.
A la vez, ordenó el traslado de ambos condenado a la Unidad Carcelaria 1, además de la extracción de muestras genéticas para su inscripción en el banco de datos correspondiente, tanto nacional como provincial.
Alegatos de la Fiscalía
El lunes pasado, durante sus alegatos, el fiscal penal Gabriel González mantuvo la calificación de la acusación y solicitó que se condene a ambos coimputados a la pena de prisión perpetua.
Para la fiscalía, la muerte de los dos hermanos Suárez estuvo pactada de antemano por los acusados, con el fin de apoderarse de sus bienes, tanto de dinero como objetos de valor.
Para la parte acusatoria, el accionar de los imputados fue conjunto y no hubo divergencias en su plan: actuaron juntos reduciendo y agrediendo a las víctimas, huyeron juntos y se repartieron el botín.
Ese mismo día, la defensa de Chávez Herrera formuló sus alegatos y solicitó que sea condenado a la pena de 10 años de prisión efectiva como autor del delito de homicidio en ocasión de robo y, en forma subsidiaria, a la misma pena como partícipe secundario del delito por el que llegó acusado.
El hecho
El hecho ocurrió el 16 de febrero de 2024 en una finca de la localidad, donde dos hermanos fueron encontrados sin vida y con signos de violencia.
Según consta en la causa, el hallazgo de los cuerpos sin vida de los hermanos Roberto y Néstor Suárez se produjo tras el alerta recibido por la policía en relación a un vehículo abandonado en la vía pública y ante la ausencia prolongada de los moradores en su finca de Coronel Moldes.
Los damnificados –dos adultos mayores de 70 y 73 años- residían solos en la finca La Unión, y uno de ellos tenía afectada la visión, mientras que el otro tenía la movilidad reducida por problemas en las piernas.
De la investigación surgió que los dos imputados se dirigieron a la propiedad de los Suárez y, luego de almorzar con ellos, les exigieron la entrega del dinero que –especulaban- tenían guardado en una caja fuerte.
Ante su negativa, los agredieron con armas blancas en zonas vitales y les provocaropn la muerte.
Los acusados por el violento hecho son el hijo de uno de los fallecidos y un amigo.
Confesión
El viernes pasado, Michel Suárez decidió declarar y durante su exposición habló de sus problemas de dinero a raíz de deudas de juego acumuladas en mesas clandestinas de poker.
Al dar su versión de los hechos, reconoció que, con su coimputado, habían planificado robar en la finca de sus familiares.
En un relato pormenorizado de lo ocurrido antes, durante y después del crimen, negó haber sido el autor del doble homicidio, y contó que él estaba en el baño cuando el otro enjuiciado terminó con la vida de su tío, mientras que aseguró que Chávez Herrera atacó a su padre cuando él estaba afuera de la casa, porque había salido a ver por qué ladraban los perros.
Asimismo, consideró que los homicidios fueron un “exceso” de su amigo, quien lo amenazó con matarlo o atribuirle a él los crímenes, y aseveró que lo arrastraron a un delito que él no cometió.
Luego, dijo que, tras ver los cuerpos de su padre y de su tío, buscaron las llaves de la caja fuerte, cosa que encontraron y lograron hacerse de un botín que luego repartieron.
Suárez aseguró que optó por guardar silencio porque se sentía amenazado y porque había dado su palabra.