A más de dos años de la tragedia que sacudió a la ciudad, comenzó el juicio contra Luciano Nahuel López, acusado de protagonizar el siniestro vial ocurrido el 17 de marzo de 2024 sobre avenida Paraguay, que terminó con cinco personas muertas y seis heridas.
El proceso se desarrolla en el distrito Centro y está a cargo del tribunal integrado por los jueces Gabriela Romero Nayar, Victoria Montoya Quiroga y Pablo Farah. La acusación es impulsada por el fiscal Daniel Espilocín, quien sostiene una calificación grave: homicidio simple con dolo eventual.
Mientras esto sucede durante el primer día, familiares de las víctimas realizaron un acampe y vigilia para exigir que el caso no quede impune: Uno de los presentes era Jesús, el hermano de una de las víctimas, más precisamente la cuarta en fallecer tras pelear una semana por su vida en el hospital, Karen Marín.
“Se fue a bailar y yo me quedé enojado porque no pude ir, porque no tenia plata y porque habíamos discutido. No le pude pedir disculpas”, expresó a Gente de Salta el hermano de la víctima, como un mensaje para concientizar y pedir justicia a la vez.
Agregó que “es muy doloroso volver a pasar todo esto. Uno no se olvida, se acostumbra a vivir con el dolor”, pero afirmó que lo hace por su sobrina y toda la familia.
Jesús es tío y padrino de la hija mayor de Karen, de 14 años, de quien se hizo cargo porque “la criamos juntos. Voy a estar con ella hasta que Dios lo quiera”, dijo. En tanto, la otra niña, de 4 años, vive con su padre, aunque la familia mantiene el vínculo permanente y cercano.
En medio del proceso judicial contra Luciano Nahuel López, el reclamo es contundente: "Rechazamos a una posible prisión domiciliaria, pedimos una condena ejemplar. No queremos que pase lo mismo que con el acompañante. El que manejaba era él, tiene que hacerse cargo”.
Uno de los momentos más duros de su testimonio fue al recordar las horas previas a la tragedia:
“Ese día yo iba a salir con ella, pero le dije que no porque no tenía plata. Estaba enojado… y no pude pedirle disculpas. Eso es lo que más me duele. En ese momento no caía. Después me pegó muy duro”, agregó.
"Avenida Paraguay sigue siendo tierra de nadie”
Además del reclamo judicial, el familiar apuntó a la falta de controles: “Hasta el día de hoy pasás por avenida Paraguay y no hay controles. Los jóvenes salen de los boliches y es tierra de nadie”.
“Ser familiar de una víctima de siniestro vial es impotencia pura. Esto se puede evitar”.
Una madrugada fatal
Según la reconstrucción del hecho, todo ocurrió en horas de la madrugada, en una zona muy concurrida por la salida de boliches.
Para la fiscalía, López manejaba en estado de ebriedad, a alta velocidad (103 km/h), cruzó un semáforo en rojo y terminó perdiendo el control del vehículo.
En ese contexto, embistió a un grupo de peatones que caminaban por la zona. El saldo fue devastador: cinco víctimas fatales y seis personas con distintas lesiones.
Alcohol, droga y maniobras imprudentes
Uno de los puntos más duros de la acusación es el estado del conductor:
- 1,62 g/l de alcohol en sangre
- Presencia de marihuana
A esto se suman múltiples infracciones detectadas:
- Maniobras indebidas
- Invasión de líneas de detención
- Distracciones al volante
- Falta total de control del vehículo
Para los investigadores, no se trató de un error aislado, sino de una cadena de conductas peligrosas.
La clave: ¿imprudencia o dolo?
El eje del juicio pasa por determinar si López sabía que podía matar y siguió igual (dolo eventual) o actuó con negligencia extrema, pero sin aceptar ese resultado. La diferencia no es menor: Con dolo eventual, la pena puede llegar a 25 años de prisión; sin dolo, bajaría drásticamente
El debate se extenderá hasta el 30 de abril y se espera la declaración de testigos, peritos y especialistas. El caso generó una fuerte conmoción en Salta, no solo por la cantidad de víctimas, sino por las circunstancias en que ocurrió. Ahora, la Justicia deberá determinar si se trató de una tragedia evitable con consecuencias penales máximas.