La Justicia condenó a ocho años de prisión efectiva a Álvaro Rodrigo Agüero, de 34 años, por los delitos de abuso sexual con acceso carnal y privación ilegítima de la libertad, en concurso real. El hombre se desempeñaba como guardia de seguridad en un boliche bailable de la calle Balcarce y fue denunciado por una joven que concurrió al local en septiembre de 2024.
El juicio estuvo a cargo del juez Martín Fernando Pérez, quien dictó la sentencia tras las instancias finales del debate oral. En representación del Ministerio Público Fiscal intervino el fiscal penal Esteban Martearena, de la Unidad de Delitos contra la Integridad Sexual (UDIS). La defensa del acusado fue ejercida por Verónica Rallé, mientras que como querellantes, en representación de la damnificada, actuaron Belén Alzogaray y Analía Ramos.
La denuncia y los hechos
Según consta en la causa, la víctima —una estudiante universitaria— denunció que fue agredida sexualmente en la madrugada del 7 de septiembre de 2024, luego de asistir con amigas a un conocido boliche de la calle Balcarce, en la ciudad de Salta.
De acuerdo a su testimonio, en un momento se dirigió sola al baño del local. Al salir, fue interceptada por uno de los guardias de seguridad, quien la tomó del brazo, la encerró en un cubículo del sanitario y la accedió carnalmente, privándola de su libertad durante el ataque.
La joven también relató que previamente había consumido un trago de tequila ofrecido con la entrada al local.
Investigación y proceso judicial
Tras la denuncia, la Fiscalía actuó de manera inmediata y ordenó la realización de un examen médico legal, la toma de muestras para análisis de ADN y la citación de testigos que se encontraban en el boliche al momento del hecho.
Con el avance de la investigación y la recolección de pruebas, el Ministerio Público Fiscal elevó la causa a juicio. Durante el debate, el fiscal Martearena sostuvo la acusación y remarcó la consistencia del relato de la víctima, respaldado por las pruebas incorporadas al expediente.
Finalmente, el tribunal consideró acreditada la responsabilidad penal de Agüero y lo condenó a ocho años de prisión de cumplimiento efectivo, por la gravedad de los delitos cometidos.
En el fallo, el juez dispuso la extracción de muestras genéticas del imputado, para su inscripción en el banco de datos correspondiente.
Además, dejó sin efecto la prisión domiciliaria que venía cumpliendo el acusado y dispuso su inmediato alojamiento en la Alcaidía, desde donde será trasladado a la Unidad Carcelaria 1.
