La Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE) subastó esta semana, en casi 340 mil dólares, la cupé Ferrari F430 y dos camionetas que pertenecieron al clan Loza, nacido en Salta y una de las organizaciones narcocriminales más importantes del país.
La venta anticipada de los vehículos había sido ordenada, en agosto de 2024, por el juez federal en lo Civil y Comercial 10, Gonzalo Auguste. La medida se dio en el marco de la acción civil iniciada por el equipo conformado por el fiscal en lo civil, comercial y contencioso administrativo Miguel Ángel Gilligan, el titular de la Procuraduría de Narcocriminalidad (PROCUNAR) Diego Iglesias, y los fiscales en lo penal económico Pablo Turano y Gabriel Pérez Barberá, con quienes colabora la Secretaría de Coordinación Institucional de la Procuración General de la Nación.
Estos bienes fueron secuestrados por el juez en lo penal económico Pablo Yadarola en la causa penal en la que resultaron condenados los integrantes de la organización criminal conocida como clan Loza por asociación ilícita y lavado de activos, en un trabajo conjunto con la justicia española e italiana.

La venta anticipada ordenada por el juez Auguste fue la primera dispuesta en el país desde la entrada en vigencia del Régimen Procesal de la Acción Civil de Extinción de Dominio dispuesto a través del decreto 62/2019. La medida se dio en el marco de la demanda civil autónoma promovida, en 2019, por el equipo de fiscales creado por el procurador general de la Nación interino, Eduardo Casal, a través de la Resolución MP 167/2019.
En esa oportunidad, los representantes del Ministerio Público Fiscal habían requerido la extinción de dominio respecto de 190 bienes valuados en cerca de 800 millones de pesos que incluían vehículos de alta gama, propiedades, joyas y dinero en efectivo, que pertenecían a 35 integrantes de la organización narcocriminal.
Las subastas
La cupé Ferrari F430, modelo 2006 y con 16.855 kilómetros de uso, salió a subasta pública el martes pasado con una base de 182.277 dólares, pero finalmente se vendió en 310.000 dólares.
En tanto, este jueves por 16.231,15 dólares, se subastó una camioneta pick up Chevrolet 3100, que también fue secuestrada a los Loza, contaba con 62.682 kilómetros y cuyo precio base se había fijado en 2.306 dólares, lo que indica que incrementó siete veces su valor original.
Finalmente, este viernes se vendió por 13.000 dólares un tercer vehículo del clan narcocriminal, una camioneta Chevrolet Silverado, modelo 1993 y con 249.466 kilómetros, cuyo precio base se estipuló en 5.728 dólares.

Gracias al trabajo conjunto entre el Ministerio Público Fiscal, el Poder Judicial y el Estado Nacional, el dinero obtenido por la venta de los tres vehículos -un total de 339.231,15 dólares- se recupera para la sociedad.
El caso
La causa contra el denominado clan Loza, se inició en 2017, ante el Juzgado Nacional en lo Penal Económico 2. Allí se investigó la existencia de una asociación criminal dedicada al tráfico de estupefacientes desde la República Argentina hacia España. Además, la organización contrabandeaba divisas desde Europa hacia nuestro país. De la investigación participaron la Gendarmería Nacional (GN), la Dirección General de Aduanas (DGA) y la Unidad de Información Financiera (UIF).
En 2021, el Tribunal Oral en lo Penal Económico 3 condenó a diez de sus integrantes a penas de entre 4 y 10 años de prisión, por lavado de activos, asociación ilícita y contrabando de divisas. Además, el tribunal ordenó el decomiso de los bienes obtenidos con el producto de los delitos.

Oportunamente, en el marco de la demanda civil, el equipo de fiscales le solicitó al juez Auguste que ordenara la disposición anticipada de los bienes -que estaba bajo la administración de la AABE- por tratarse de activos cautelados, los cuales no sólo presentaban riesgo de desvalorizarse y deteriorarse, sino que, además, dadas sus características, requerían de un mantenimiento oneroso y generan una erogación alta para el erario público.
Así, en agosto de 2024, el titular del Juzgado Civil y Comercial Federal 10 hizo lugar a la pretensión de los representantes del MPF y ordenó la venta anticipada de la cupé Ferrari y de las dos camionetas Chevrolet, que se subastaron esta semana.
La caída del clan y sus conexiones en el norte
En diciembre de 2018 comenzó a desmembrarse el clan Loza, gracias a la tarea en una investigación internacional que puso fin a las actividades narcos que llevaban a cabo la familia e integrantes del clan nacido en Salta, entre ellas transporte de droga hacia el Viejo Continente y lavado de activos.
José Gonzalo Loza lideraba junto a sus hermanos Erwin y Valdemar una de las mayores ingenierías en la exportación ilícita de cocaína hacia Europa. Los movimientos a Bolivia y las reuniones secretas en España que siguió la Justicia confirmaron las sospechas de sus verdaderas actividades.
Siguiendo con las investigaciones que condujeron a la caída del clan, se pudo establecer que la familia Loza y sus súbditos tenían conexiones prácticamente con la mayoría de los grupos narcos del país.

En ese sentido, las pesquisas establecieron el vínculo con el narco boliviano Reynaldo Delfín Castedo, vínculo que se ventiló en el juicio oral efectuado en Chaco, dado que habían gestionado y entregado la droga secuestrada en las causas conocidas como Carbón Blanco I y II.
Los líderes del clan Loza también tuvieron vínculo con el narco salteño Ernesto Sandalio Motok, alias "Manco" o "Manquillo", condenado en el 2005 por el transporte de 753 kilos de cocaína secuestrados en la localidad bonaerense de Jose C. Paz. La droga se encontraba oculta en un cargamento de bananas que ingresó al país desde Bolivia y que iba a ser recibido por el hermano de Ernesto, Alejandrino Motok.
Operación Cambalache y la Ferrari de Maradona
La operación Cambalache permitió desarticular una organización narco que tuvo su origen en la provincia de Salta y que luego extendió sus ramificaciones a Perú, Bolivia, España, Italia y Argentina. El clan Loza montó un sofisticado sistema de lavado de dinero mediante el intercambio de cocaína por euros, que posteriormente eran reinvertidos en más de 100 bienes, entre inmuebles, hoteles y vehículos de alta gama.

En Argentina se realizaron 47 allanamientos y se detuvo a 14 personas, mientras que en España hubo 26 allanamientos con 23 detenidos. Por orden del juez Pablo Yadarola se secuestraron autos de lujo —entre ellos dos Ferrari, uno de los cuales perteneció al astro del fútbol Diego Maradona—, camiones, maquinaria, propiedades, hoteles, dinero en efectivo, armas y documentación que prueba la estructura económica y criminal de la organización.