La Cámara Federal de Casación Penal anuló la absolución de cuatro jefes del Destacamento Móvil 5 de Gendarmería Nacional y un nuevo tribunal deberá analizar sus responsabilidades en otro juicio por el accidente de ómnibus que el 14 de diciembre de 2015 se cobró la vida de 43 gendarmes en la ruta nacional 34, según se informó en el fallo judicial.
De esta manera, la decisión, que cuestiona el fallo del Tribunal Oral Federal 2 de Salta, pausó el cobro de indemnizaciones millonarias que habían obtenido los familiares de las víctimas, quienes ahora deberán esperar a que se resuelva el nuevo proceso judicial para conocer el destino de las compensaciones económicas.

Fallas conocidas pero ignoradas
El fallo, firmado por los jueces Ángela Ledesma, Alejandro Slokar y Guillermo Yacobucci, consideró arbitraria la sentencia del Tribunal Oral Federal 2 de Salta, que en 2024 había absuelto a los comandantes Elio Rafael Méndez, Ramón Antonio Maidana, Juan Carlos Germán y Juan Carlos Bordón, según se afirmó en la resolución.
Para Casación, los magistrados de primera instancia omitieron valorar pruebas decisivas que acreditaban el mal estado del colectivo marca Mercedes Benz en el que viajaban los gendarmes y el conocimiento previo de las fallas por parte de la cadena de mando.
"El descarrilamiento no hubiera ocurrido de no haber sido por la explosión del neumático delantero derecho", sostuvo Slokar en su voto, quien destacó que el neumático tenía "ocho años de uso, desgaste irregular y deformaciones evidentes".
Advertencias desatendidas
Según el fallo, los propios choferes habían advertido reiteradamente los desperfectos del vehículo. Incluso uno de ellos declaró que se negó a conducir porque "vibraba mucho la dirección por las cubiertas deformadas", mientras que otro relató que informó la novedad al jefe de logística, quien "prometió revisar el rodado, pero nunca lo hizo".
"El tiempo transcurrido desde los avisos de los choferes hasta el día del hecho fue más que suficiente para conseguir otro neumático apto y colocarlo", expresó el tribunal, que concluyó que si se hubiesen efectuado los controles pertinentes, el siniestro se habría evitado.
Para los jueces, estas pruebas demuestran que “la jefatura del Destacamento Móvil 5 incumplió su deber de control y supervisión”.

Nuevo proceso judicial
El tribunal calificó el hecho como estrago culposo agravado por la muerte de personas y concluyó que la tragedia "era evitable si se hubiesen cumplido los deberes de mantenimiento y control".
La fiscalía había apelado las absoluciones y reclamó que se juzgue a los acusados por haber omitido actuar en base a responsabilidades inherentes a su función.
Casación anuló el veredicto, apartó a los jueces que lo dictaron y ordenó designar otros magistrados para el nuevo debate oral, que estará a cargo de otro Tribunal a designar.
Los familiares de las víctimas habían promovido reclamos civiles por los que habían obtenido indemnizaciones millonarias contra Gendarmería y el Estado Nacional.
Sin embargo, los jueces consideraron ahora que, al anular la absolución y ordenar un nuevo debate, esas cuestiones quedarán pendientes de revisión.
Así, las demandas civiles y la eventual responsabilidad patrimonial del Estado deberán ser reexaminadas en el nuevo juicio.
El 14 de diciembre de 2015, un grupo de uniformados pertenecientes al Destacamento Móvil 5 de la provincia de Santiago del Estero viajaba hacia la provincia de Jujuy, por determinación del Ministerio de Seguridad de la Nación, a cargo en ese momento de Patricia Bullrich, y en el marco de un operativo de apoyo por un conflicto político y social.

Mientras circulaba por la ruta nacional 34, a la altura del kilómetro 956, en el puente ubicado sobre el arroyo Balboa y a pocos kilómetros de la ciudad de Rosario de la Frontera, del sur salteño, el micro que encabezaba la caravana sufrió el reventón del neumático delantero derecho, por lo que el conductor perdió el control del rodado, que desbarrancó y cayó a un costado del río.
Como resultado, 43 gendarmes perdieron la vida, mientras que otros ocho resultaron heridos.
En 2016 se inauguró en el lugar de la tragedia un monumento en homenaje a las víctimas.

Al momento del hecho, Germán era el responsable de Logística del Móvil 5 de Santiago del Estero, mientras que Bordón era el jefe de Personal, Méndez estaba a cargo del Destacamento y Maidana era el segundo en el mando.