Un estremecedor caso conmociona a la localidad de Claypole, donde un nene de 12 años encontró el cuerpo de su mamá enterrado en el fondo de una vivienda. La Justicia investiga el hecho como un presunto femicidio y el principal sospechoso es la pareja de la víctima, quien permanece prófugo.
El dramático episodio salió a la luz este sábado 18 de abril, luego de un llamado al 911 que alertara sobre el posible hallazgo de restos humanos en una casa de esa localidad del partido de Almirante Brown. Al llegar, efectivos policiales se entrevistaron con una mujer de 48 años, tía del menor, quien relató que el chico había comenzado a cavar en el patio trasero y descubrió un brazo.
Según reconstruyeron los investigadores, el menor reconoció un tatuaje que pertenecía a su madre, una mujer de 35 años, a quien no veía desde hacía más de dos semanas. A partir de ese momento, el personal policial ingresó a la vivienda, una construcción prefabricada de una sola planta, y confirmó la presencia de un cuerpo enterrado.
El testimonio del chico fue clave para orientar la investigación. De acuerdo con su relato, el pasado 2 de abril había ido a visitar a su madre, pero fue recibido por el ahora sospechoso, un hombre de 30 años, quien le aseguró que la mujer había viajado a la Ciudad de Buenos Aires. Sin embargo, ese día algo le llamó la atención: en el fondo del terreno había tierra removida.
Al día siguiente, el menor volvió a insistir. En esa segunda visita, el hombre le repitió que su madre no estaba y, según declaró el chico, le advirtió que “no la iba a volver a ver más”. La frase terminó de encender todas las alarmas.
Finalmente, este sábado el nene decidió regresar a la casa y dirigirse directamente al lugar donde había visto la tierra removida. Comenzó a excavar por su cuenta hasta que se topó con el macabro hallazgo. En medio de la conmoción, dio aviso a su tía, quien rápidamente se contactó con la policía.
En el lugar trabajaron efectivos del Grupo Táctico de Operaciones (GTO), la DDI de Lomas de Zamora y la división de Casos Especiales de la Policía Bonaerense, junto a peritos de la Policía Científica. Tras la excavación, se extrajo el cuerpo de una mujer "en avanzado estado de descomposición". Un dato que impactó a los investigadores es que el cadáver tenía "un trapo colocado en la boca", lo que refuerza la hipótesis de un crimen violento.
La causa quedó en manos de la Justicia de Lomas de Zamora, que ordenó la realización de la autopsia para determinar la causa de muerte, la data del fallecimiento y confirmar oficialmente la identidad.
En paralelo, se desplegó un operativo para localizar al sospechoso, quien ya fue identificado, pero hasta este lunes continuaba prófugo.
Fuentes del caso indicaron que tanto la víctima como el acusado tenían antecedentes penales, aunque por estas horas el foco está puesto en reconstruir los últimos movimientos y establecer con precisión cómo ocurrió el crimen.
El momento del hallazgo
El nene de 12 años que encontró a su madre enterrada en el patio de su casa en Claypole, partido de Almirante Brown, lanzó una desgarradora frase tras el hallazgo. “Es mi mamá, ese es el brazo de mi mamá”, dijo.
De acuerdo al parte policial, el chico estaba buscando a su madre y decidió cavar en el patio ante la sospecha de que algo había pasado.
Para hacerlo, le pidió una pala a un vecino, que lo acompañó hasta la casa. Mientras removían la tierra, primero encontraron un pedazo de tela. Minutos después, apareció lo que sería un brazo humano. En ese instante, el chico lo reconoció y gritó desesperado. Luego, salió corriendo del lugar hacia la casa de su abuela, desde donde se dio aviso al 911.
Quiénes eran la víctima y el principal sospechoso
Según confirmaron fuentes policiales, Gisele Alejandra Ruocco, de 35 años, era madre de seis hijos, aunque por su situación personal no estaba al cuidado de ninguno de ellos.
Familiares y allegados contaron que tenía problemas de consumo de drogas y que solía ausentarse de su casa por largos períodos, a veces hasta un mes, lo que hacía que su entorno no se alarmara ante su desaparición.
En el último tiempo, Gisele vivía en pareja con Brian Leandro Lesta, un hombre de 30 años que también tenía antecedentes de consumo problemático y antecedentes penales. Ambos, aunque tenían domicilio en Claypole, pasaban mucho tiempo en situación de calle en la Ciudad de Buenos Aires.
La autopsia confirmó la brutalidad del ataque. Además, la víctima tenía un trapo en la boca y el cuerpo estaba en avanzado estado de descomposición.
Durante el operativo, los investigadores secuestraron el DNI de Brian Leandro Lesta, la pareja de Gisele, quien está prófugo desde hace dos semanas.
El hombre, de 31 años, fue señalado por la familia como el principal sospechoso. Según el relato del hijo, Lesta le dijo que su madre “se había ido a Capital” y que “no la iba a volver a ver más”.
Lesta tiene antecedentes por lesiones en riña y robo agravado por el uso de arma. La Justicia lo busca intensamente y la causa quedó caratulada como “homicidio agravado en contexto de género” (femicidio) en la UFI N°16 de Lomas de Zamora.