El robo ocurrido en el local del Partido de la Victoria en Salta no puede leerse únicamente como un hecho policial. Para la dirigencia y la militancia, se trata de un ataque a un espacio de participación política y organización de la vida democrática.
La sede partidaria, ubicada en la calle Córdoba 660 de la capital salteña, fue violentada durante la madrugada del 1° de enero. Personas desconocidas forzaron la puerta de ingreso, rompieron vidrios y dejaron el interior del local completamente revuelto luego de hurgar cajones y armarios.
Del lugar fueron sustraídos una heladera, computadoras y otros elementos de trabajo de menor valor. Si bien las pérdidas materiales son significativas, desde el partido remarcaron que la gravedad del hecho trasciende lo económico, ya que se trata de un espacio destinado a la militancia, la organización territorial y la construcción de propuestas políticas.
En ese sentido, el episodio es interpretado como parte de un clima más amplio de deslegitimación de la actividad política. En un contexto en el que los partidos y la dirigencia son blanco frecuente de cuestionamientos, los ataques a sedes partidarias aparecen como un síntoma preocupante que interpela tanto a la sociedad como a las instituciones del Estado.
A través de un comunicado de prensa, el Partido de la Victoria expresó su repudio por lo sucedido y reclamó el pronto esclarecimiento del hecho. Además, reafirmó “la necesidad de proteger los ámbitos de participación política como condición básica para una convivencia democrática plena”.

En declaraciones al medio Gente de Salta, el secretario general del Partido de la Victoria, Jesús Ramón “Rana” Villa, relató que fue alertado a primera hora de la mañana sobre lo ocurrido. “Me llamaron temprano para avisarme lo que había pasado en el partido. Es la primera vez que sufrimos un ataque de esta naturaleza y no sabemos cuál fue la intención exacta. Todo está siendo investigado”, expresó.
Para Villa, la irrupción en una sede política excede el marco de un delito común. “Es un ataque a la democracia y a una institución que forma parte de la vida pública de la provincia”, enfatizó, y remarcó la preocupación que genera este tipo de hechos en un contexto de creciente cuestionamiento a la actividad política.
Tras el episodio, efectivos de la Policía de Salta permanecen custodiando el inmueble mientras se desarrollan las pericias correspondientes. El relevamiento de pruebas se vio demorado debido a que muchos comercios y viviendas linderas permanecieron cerrados por el feriado de Año Nuevo, lo que dificultó el acceso inmediato a las grabaciones de las cámaras de seguridad de la zona.
Desde el Partido de la Victoria informaron que no ingresarán al local hasta que Criminalística concluya su trabajo, con el objetivo de no entorpecer el levantamiento de huellas ni la recolección de posibles rastros que permitan identificar a los responsables del hecho.