El gobernador bonaerense, Axel Kicillof, utilizó la apertura de sesiones ordinarias de la Legislatura provincial para posicionarse con tono de candidato presidencial y marcar un fuerte contraste con el presidente Javier Milei.
Frente a este Gobierno Nacional, que de Nacional tiene solo el nombre, hace falta sumar fuerzas. No puede ser que cada sector o provincia quede sola negociando migajas o administrando la caída. Todos los que no quieren una sociedad rota, un país fallido, una Argentina de pocos ganadores y muchísimos perdedores, tenemos que sumar fuerzas. Desde la Provincia de Buenos Aires, invito a que trabajemos juntos por una Argentina que no se arrodille, que no se entregue, que no se rinda y que no se divida. Una Argentina que vuelva a creer en sí misma.
Aunque el acto tenía como eje formal el balance de gestión y los lineamientos para el año legislativo, Kicillof dedicó buena parte de su discurso a cuestionar el rumbo económico nacional y a plantear que en la próxima elección presidencial volverá a haber una “contraposición de modelos”. “Si seguimos así seis años más, la Argentina corre peligro de perder sus rasgos productivos”, advirtió, en una frase que fue leída como un mensaje directo al escenario electoral de 2027.
El mandatario provincial calificó la política de La Libertad Avanza como un “fracaso” y sostuvo que el ajuste aplicado por el Gobierno nacional derivó en recesión, caída del consumo y deterioro del empleo. “Hay una tragedia nacional en curso”, afirmó, y remarcó que “Argentina no sos vos, es Milei”, al responsabilizar al programa económico oficial por la crisis.
En clave electoral, Kicillof llamó a “sumar fuerzas” frente a lo que definió como un modelo que “vacía la democracia” y propuso “cambiar el rumbo nacional”. “Hay otro camino para bajar la inflación sin destruir la industria y el trabajo”, sostuvo, en un pasaje que sonó a plataforma de campaña más que a discurso institucional.
Al empresario pyme, al industrial, al comerciante que quiere producir, invertir, pagar sueldos, sostener trabajo, y hoy es empujado al abismo: le digo no sos vos, es el rumbo económico, es la recesión, es la caída del consumo, es la apertura importadora y el tarifazo.
El gobernador también defendió el rol del Estado en áreas como salud, educación y seguridad, y destacó que la provincia de Buenos Aires continuó obras y mantuvo el empleo público pese a los recortes nacionales. En ese sentido, planteó que su administración se convirtió en “escudo y red” frente a las políticas de ajuste.
El discurso se dio en un contexto de tensiones internas dentro del peronismo y de reconfiguración opositora, pero dejó una señal clara: Kicillof busca instalarse como referencia nacional de su espacio y como eventual competidor de Milei en la próxima contienda presidencial.