La jefa del bloque de La Libertad Avanza en el Senado, Patricia Bullrich, mantiene este martes una reunión con referentes de los bloques dialoguistas con el objetivo de acercar posiciones antes del inicio formal del tratamiento de la reforma laboral impulsada por el Gobierno. El encuentro es considerado clave para definir el piso de apoyos de un proyecto atravesado por fuertes cuestionamientos, tanto de la oposición como del movimiento sindical.
La reunión comenzó a las 15 horas en las oficinas del bloque de la Unión Cívica Radical (UCR), el mismo ámbito donde la semana pasada se desarrolló la primera ronda de intercambios. En aquel encuentro, los senadores no kirchneristas expusieron una serie de observaciones al dictamen firmado en diciembre y dejaron en evidencia diferencias que el oficialismo aún no logra saldar.
Uno de los puntos más sensibles del debate es la reducción del impuesto a las Ganancias para sociedades, una modificación que impacta directamente en la coparticipación federal. La iniciativa encendió alertas entre legisladores alineados con gobernadores aliados, que advierten sobre una posible merma de recursos provinciales sin un esquema claro de compensación por parte del Estado nacional.
Otro eje de tensión es la creación del Fondo de Asistencia Laboral, que propone un nuevo sistema de indemnizaciones financiado con recursos de la ANSES. La medida generó resistencia incluso dentro de los bloques dialoguistas, donde surgieron planteos para limitar su alcance y circunscribirlo, al menos en una primera etapa, a las pequeñas y medianas empresas.
Según el cronograma que maneja el Senado, el proyecto podría llegar al recinto entre el 11 y el 12 de febrero. Mientras Bullrich sostiene que el oficialismo ya cuenta con “44 voluntades” y que el acuerdo “está bastante consolidado”, en la Casa Rosada se mantiene un trabajo político paralelo para evitar fisuras.
En ese marco, el ministro del Interior, Diego Santilli, intensifica las conversaciones con gobernadores y referentes provinciales con el objetivo de sostener el respaldo de los aliados y evitar que las tensiones por el impacto fiscal del proyecto deriven en un quiebre del frente dialoguista.
La reunión de este martes aparece así como una instancia decisiva: de su resultado dependerá no solo el destino inmediato de la reforma laboral, sino también la capacidad del Gobierno para sostener consensos en una agenda legislativa que avanza en medio de resistencias crecientes.