Luego de una maratónica sesión en la Cámara Alta que culminó en la madrugada del pasado jueves, el Gobierno de Javier Milei no pierde tiempo. La Cámara de Diputados ya recibió formalmente la media sanción de la Ley de Modernización Laboral y se prepara para una semana de alta tensión política y social, que incluirá un plenario de comisiones, una sesión extendida y la amenaza de un nuevo paro general.
El presidente de la Comisión de Legislación del Trabajo, Lisandro Almirón, encabezó el plenario junto a las comisiones de Presupuesto y Hacienda, lideradas por Bertie Benegas Lynch. El objetivo de La Libertad Avanza es obtener el dictamen de mayoría el mismo día para llevar el proyecto al recinto el jueves 19. Sin embargo, debido a la densidad del articulado y la cantidad de oradores previstos, se estima que la votación final recién ocurrirá durante la jornada del viernes.
El plenario de comisiones comenzó a las 14 horas y cuenta con la presencia de las tres centrales obreras: La CGT y las dos CTA
El debate comenzó con intervenciones críticas de la oposición. Nicolás del Caño fue uno de los primeros en expresarse y advirtió sobre los riesgos de la ley. “El artículo 14b de la Constitución y todos los tratados internacionales firmados por la Argentina plantean el principio de no regresividad en la legislación laboral. Esto evidencia que el gobierno sabe que esta ley no va a generar empleo como plantea y no va a beneficiar a las trabajadoras y trabajadores”, sostuvo.
Del Caño cuestionó especialmente el artículo 44 sobre licencias y señaló que la ley contempla la creación de un fondo de asistencia laboral que, según él, “es casi el tiro final al sistema previsional argentino y una estafa: un curro de Caputo, de las aseguradoras y de quienes buscan quedarse con la plata de los jubilados y trabajadores para financiar despidos”.
El diputado también mencionó el caso de los trabajadores de Fate, asegurando que la ley “profundizará los despidos y abaratará la indemnización para las empresas”. En este sentido, criticó la falta de convocatoria a comisiones clave, como la de Previsión, y afirmó que el fondo de asistencia laboral está diseñado para “destruir el sistema previsional y favorecer intereses privados”.
Con el clima político ya caldeado y la posibilidad de un nuevo paro general en el horizonte, la Cámara de Diputados se enfrenta a una semana decisiva, marcada por un intenso debate que definirá el futuro del proyecto y su impacto en trabajadores y jubilados de todo el país.