La tensión diplomática entre Argentina e Irán escaló esta semana con la expulsión del encargado de negocios iraní, Mohsen Soltani Tehrani del país. El Gobierno argentino confirmó que Soltani Tehrani abandonó el territorio nacional luego de que se le dieran 48 horas para hacerlo, en un contexto de creciente hostilidad y amenazas por parte de la República Islámica ante el alineamiento geopolítico del presidente Javier Milei con Estados Unidos e Israel.
“En cumplimiento de lo dispuesto por el Gobierno argentino el ex Encargado de Negocios a.i. de la República Islámica de Irán ya ha abandonado el territorio nacional”, confirmó el canciller Pablo Quirno.
Antecedentes del conflicto
La fricción entre Argentina e Irán se intensificó en las últimas semanas, coincidiendo con los ataques de Estados Unidos e Israel contra objetivos en Teherán. Sin embargo, las declaraciones del presidente Milei en la universidad Yeshiva en New York, el pasado 9 de marzo, parecen haber sido un punto de inflexión. Allí, Milei catalogó a Irán como "enemigo" de Argentina, recordando los atentados contra la AMIA y la Embajada de Israel. “Nos han metido dos bombas, una en la AMIA y otra en la Embajada de Israel. Por lo tanto, digamos, son nuestros enemigos”, sostuvo en aquel momento.
La respuesta del régimen iraní no tardó en llegar. El diario oficialista Tehran Times publicó un duro editorial en el que se afirmaba que el presidente argentino “cruzó una línea roja imperdonable” y que Irán “no puede permanecer indiferente ante las posiciones hostiles del actual gobierno” libertario. El editorial, fechado el 17 de marzo, advertía que Irán “deberá diseñar una respuesta proporcionada a esta enemistad”.