El poroteo, a tope

El Gobierno quiere aprobar la reforma laboral en diciembre y Sáenz tiene un rol clave en la negociación

La Libertad Avanza busca alcanzar acuerdos en el Senado con los bloques dialoguistas para sancionar el proyecto después de Navidad, pero hay muchos gobernadores que no quieren enfrentarse con la CGT.

Por Redacción Gente de Salta

Gustavo Sáenz sigue muy de cerca la discusión de la reforma laboral — - (Gobierno Argentino y WEB)

En una carrera contra el reloj, La Libertad Avanza busca alcanzar acuerdos en el Senado con los bloques dialoguistas para aprobar la reforma laboral en la última semana de diciembre, mientras el peronismo explora recursos para boicotear el proyecto del Gobierno.

Los tiempos son muy acotados para el Gobierno ya que la vicepresidenta Victoria Villarruel convocó recién para el martes a las 11 a los presidentes de bloques para acordar el armado de las comisiones de Trabajo y Previsión Social y de Presupuesto, con lo cual el debate podría comenzar el miércoles.

Bullrich y Villarruel, días claves en el Senado

El primer desafío que tendrá la jefa de LLA será conseguir mayoría con propios y aliados en las dos comisiones para emitir dictamen y convencer a los bloques dialoguistas de la UCR, PRO y provinciales de acortar la lista de invitados, ya que el peronismo quiere que expongan un centenar de dirigentes de los distintos sectores sociales para extender el debate de la reforma laboral, según informaron voceros a la Agencia Noticias Argentinas.

El esquema diseñado por el oficialismo implica comenzar el debate en un plenario de comisiones la reforma laboral los días miércoles, jueves y viernes -si es necesario- para emitir dictamen y así poder tratarlo entre el viernes 26 y el martes 30, junto al Presupuesto 2026.

Para ello tendrá que acotar la lista de invitados a menos de la mitad para terminar el jueves o viernes la ronda de consultas y firmar los dictámenes, aunque deberá tener enhebrado el acuerdo con los bloques dialoguistas.

Pero para avanzar con esa rapidez, Bullrich deberá tener asegurados los tres votos del PRO, 10 de la UCR y, por lo menos, tres legisladores de bloques provinciales.

El principal problema es que muchos de los aliados son gobernadores de origen peronista que no van a querer enfrentarse a la CGT, como los casos de los mandatarios de Salta, Gustavo Sáenz; de Santa Cruz, Claudio Vidal, y de Tucumán, Osvaldo Jaldo. La expectativa apunta a contar con el respaldo del mandatario del Chubut, Ignacio Torres, y de Neuquén, Rolando Figueroa, quienes tienen una senadora cada uno.

Jaldo y Sáenz no se quieren enfrentar con la CGT

Desde el oficialismo ya saben que no contarán con el respaldo del ex gobernador de Santiago del Estero, Gerardo Zamora, y del mandatario Raúl Jalil, que se mantienen dentro del bloque peronista.

En forma paralela, el peronismo, que tiene 28 legisladores entre sus respectivos subbloques, busca siete senadores para tumbar la ley laboral, y para ello perseguirá acuerdos con legisladores de gobernadores del PJ, que serán aquellos a los que también intenta convencer el oficialismo de acompañar esta iniciativa.

La nueva CGT anticipó que rechazará tres puntos clave de la reforma laboral

Las reuniones de comisión se harán en medio de las protestas de la CGT y las CTA, que convocaron una marcha para el jueves a las 15 en Plaza de Mayo para rechazar de plano la reforma laboral impulsada por el presidente Javier Milei.

La reforma no solo contemplan cambios en los convenios sino también en el sistema de cobro de las cuotas sindicales, que es el principal mecanismo de financiamiento de los gremios, ya que establece que las empresas solo se podrán retener aportes si hay un consenso expreso de los trabajadores.