La senadora nacional por Salta, Emilia Orozco, brindó una entrevista a LN+ en la que habló de la reforma laboral aprobada en el Senado y respaldó la baja de la edad de imputabilidad, al afirmar que el Congreso atraviesa una etapa de reformas estructurales impulsadas por el gobierno de Javier Milei.
Con tono confrontativo, apuntó contra el kirchnerismo y sectores sociales a los que responsabilizó por la “ruptura del tejido social”, sostuvo que la política ha fallado en la reinserción de delincuentes y volvió a proponer la privatización de las cárceles como alternativa para mejorar el sistema penitenciario.
¿Qué balance hace de la aprobación de la reforma laboral en el Senado?
Es una ley, una reforma estructural, propia de un gobierno reformista, como lo llama el Presidente, y que esta va a seguir siendo la dinámica del Congreso, tanto de Diputados como del Senado. El Gobierno nacional ya anticipó de que este va a ser el ritmo de un Congreso que necesita sacar reformas para poder levantar el país que el kirchnerismo hundió.
La reforma que va a entrar ahora en Diputados, la de la ley penal juvenil, ¿va a resolver la inseguridad?
Tenemos delincuentes en la calle. A mí me llama la atención cómo en todo este debate nunca se habla de las víctimas, de las familias que perdieron a un ser querido, asesinado por un menor que hoy está libre. Esas personas, delincuentes, asesinos, no pueden continuar libres porque son una amenaza para el resto de la sociedad. ¿Quién resuelve el problema de raíz? Lógicamente, no resuelve la inseguridad, porque acá hay un problema estructural de la pérdida de valores, de la pérdida del núcleo, la familia como el seno central para la crianza y la enseñanza de los valores de ser buen ciudadano. Es decir, el kirchnerismo, Juan Grabois, por ejemplo, son los responsables de haber roto tejidos sociales que va a costar años poder reconstruir.
¿Qué va a hacer el Gobierno además de bajar la edad de imputabilidad?
Nosotros estuvimos muy abocados a la ley laboral, a partir de ahora me pongo a seguir el debate en Diputados, que seguramente puede continuar teniendo algunas modificaciones, como sucedió en nuestra sesión, que hasta último momento entraron modificaciones superadoras. Pero la ley no prevé solamente privar de la libertad a un menor. Además, recordemos que la pena máxima es 20 años, no puede ser perpetua. Se respetan los convenios internacionales, se respetan los derechos de la niñez y toda la cuestión. Todo eso estuvo contemplado, pero también se prevé esta posibilidad de un marco de contención para ellos.
¿Sabés qué sensación me da? No se ha hecho nunca nada por la reinserción de los delincuentes. Los Espartanos en las cárceles son ejemplo de que si se quiere, se puede. Me da la sensación de que la política no tiene intenciones de hacerlo.
El sistema carcelario, tal como está en la República Argentina, sabemos que es nefasto. El delincuente grande, el que tenemos hoy, entra a una cárcel y muchas veces sale con un “posgrado de delincuente”, eso no lo vamos a negar. Hay que hacer una limpieza de fondo. Ahora, esta ley prevé otro tipo de privación de la libertad de aquellos menores. Estipulamos que se baje a 13 años, pero salió en 14 porque el radicalismo iba a acompañar si salía con esa edad. Muchos dicen la edad no es lo que se discute. La responsabilidad que también recaiga sobre sus tutores. A ver, es muy fácil, cuando el problema ya está instalado, que siempre sea la responsabilidad del Estado. Nosotros estuvimos hablando con defensores y recorriendo algunos lugares que podrían ser espacios de contención para menores de edad. Hoy están vacíos, a diferencia de las cárceles que en todo el país están totalmente colapsadas. Hay un proyecto que en su momento también Javier Milei propuso, yo lo presenté cuando era diputada nacional, la privatización de las cárceles. El dinero que gastan los argentinos para el sistema carcelario es impensado.
Pero hablemos de lo que pasa ahora. Ustedes están proponiendo sacar una ley de baja de imputabilidad a los 14 años. Por lo tanto, se supone que va a haber más delincuentes que cometen delitos que van a necesitar un lugar para alojarse porque la ley va a ser más severa. Entonces, ¿está contemplado que esos lugares existan en las provincias?
Sí, están los lugares y están vacíos, incluso muchos están con prisión domiciliaria. El índice por delito hoy de menores de 18 años que están privados de su libertad es mínimo. Con el cambio de la ley, yo estimo que obviamente, esto se va a modificar y está previsto.
¿Considera que esta ley puede ayudar a la situación actual que estamos viviendo? ¿Es para darle más herramientas a los jueces? ¿Es para darles un reparo a las familias que sufrieron delincuencia de menores desde 14 en adelante? ¿A quién va a contemplar esta legislación que el Gobierno está impulsando ahora?
Los dos ejes centrales de la ley son la educación y la reinserción social de estos menores. Vos me decís a quién va a beneficiar. Bueno, falta mucho para empezar a beneficiar a alguien y remediar toda la desidia de la falta de este vacío legal. Dentro de lo que hace a los menores de edad que cometen delitos graves, sobre todo los delitos graves los contempla con privación de la libertad; los que no son tan graves, no queremos castigar y que no haya una toma de conciencia de lo que se hizo. A ver, nadie va en contra, nadie quiere dañar más de lo que han dañado estos menores que son captados por estas bandas de narcos, ¿para qué delincan? ¿Por qué? Porque son menores. Entran mañana, salen pasado y el nivel de daño es exactamente el mismo.
¿Disuade a un menor que exista una nueva imputabilidad?
Yo creo que también disuade al adulto, porque atrás de un menor siempre hay un adulto. A ver, el niño no es el mismo niño de cuando teníamos la ley anteriormente. El niño de ahora es un niño que tiene un montón más de estímulos, que entiende perfectamente lo que está haciendo, que es consciente de que es como dice Patricia (Bullrich), que es una frase que pegó muchísimo a la sociedad y por eso también hay un amplio acompañamiento a bajarle la imputabilidad. Delito de adulto, pena de adulto, es decir, basta de tratar como niños a alguien que asesinó.
Da la sensación de que la política no mira el tema de la reinserción
Repito, los dos ejes centrales de la ley son reinserción y educación, y la política está mirando el pedido de la gente. Hay un acompañamiento contundente de la sociedad, es más, te digo algo, lo que proponía la gente en esta interacción, en encuestas que hicimos en el recorrido, "¿por qué tiene que haber un límite de edad? Que no haya límite de edad". Mira el punto, que la sociedad está pidiendo justicia y hay familiares que no van a tener justicia, tristemente, porque ninguna ley es retroactiva; hay infinidad de casos, eso está claro, pero además, cierro con esto, la familia siente que de ahora en más por lo menos evitamos que otras familias pasen por lo mismo. Es decir, aquellos a los que les han quitado un ser querido de la manera más aberrante que te puedas imaginar, acompañan esta ley, aun cuando los asesinos de sus familiares no van a ser alcanzados por esta ley que no tengo dudas de que se va a aprobar.
¿Por qué pensás que privatizando la cárcel va a mejorar?
Funciona en otros países, nosotros estamos a años luz de muchas cuestiones y yo siento que no hay mucho para inventar cuando uno ve la realidad de otros lugares donde las cosas funcionan distintos y funcionan bien, con buenos sueldos sobre todo, porque acá también hay otra cuestión, los sueldos para los carcelarios, hemos tenido la oportunidad de hablar con muchos de ellos, es como estar preso con el delincuente. Del desgaste físico y mental que tiene el personal carcelario, pocas veces se habla.
Emilia, ¿Cómo vienen?
Diputados, parece que venimos bien. Obviamente, el debate acalorado va a estar presente porque el kirchnerismo, en actos de sincericidio, dejó muy en claro que no defiende a las víctimas, defiende a los delincuentes, así como están del otro lado de las fuerzas de seguridad, siempre de aquellos que generan disturbios. Ayer tuvimos una manifestación muy fuerte y aprovecho también, ya que tocamos el tema de los efectivos policiales, para agradecer y solidarizarme con las fuerzas federales, aquellos que fueron heridos por estos malvivientes. Se prevé lamentablemente, que afuera del Congreso nuevamente hagan el siempre y cotidiano modus operandi de tratar de desestabilizar todo. La sesión de adentro tiene que continuar y si todo sale bien, como está previsto, la semana que viene probablemente lo estaríamos tratando nosotros en el Senado.