Los senadores nacionales verán incrementados sus ingresos y pasarán a cobrar alrededor de $11,5 millones brutos como consecuencia del nuevo acuerdo paritario firmado entre los gremios del Congreso y las autoridades de ambas cámaras legislativas. El entendimiento establece un aumento acumulado del 12,5% para el personal legislativo hasta principios de mayo, con subas mensuales consecutivas y retroactivas a diciembre.
Como viene ocurriendo desde que los legisladores decidieron vincular sus dietas a las paritarias del personal del Congreso, el incremento impactará de manera automática en sus salarios. La actualización se calcula en base al valor del módulo legislativo —unidad utilizada para determinar los ingresos— que llegará a $2874,26 a partir del 1 de mayo.
La decisión de atar las dietas al valor del módulo fue establecida mediante la resolución 8/24 aprobada en 2024. En ese esquema, los senadores fijaron su ingreso en 4000 módulos distribuidos entre 2000 módulos de dieta, 1000 por gastos de representación y 500 por desarraigo. Aquella medida también incorporó un aguinaldo adicional, conocido como “dieta 13”.

El acuerdo salarial fue firmado por autoridades administrativas y parlamentarias del Senado y de la Cámara de Diputados junto a los gremios que representan a los trabajadores del Congreso. Según trascendió, los legisladores tendrán la posibilidad de renunciar al aumento o donar el excedente a entidades de bien público, una modalidad que ya se aplicó durante gran parte del año pasado.
La última actualización de las dietas se había registrado en noviembre, cuando los ingresos de los senadores alcanzaron los $10,2 millones brutos mensuales. Sin embargo, el nuevo ajuste vuelve a colocar el tema en el centro del debate público en medio del contexto económico que atraviesa el país.
El nuevo aumento salarial para los senadores fue acordado entre la Asociación del Personal Legislativo (APL), ATE, UPCN y las autoridades del Congreso, en el marco de las paritarias del personal legislativo. Debido a que las dietas de los legisladores están vinculadas a esos acuerdos, el incremento impactará automáticamente en sus ingresos y llevará sus sueldos a superar los 11 millones de pesos brutos mensuales.
El ajuste se aplicará de manera escalonada en varias etapas, desde diciembre hasta mayo, según lo establecido en el acta firmada entre los gremios y las autoridades parlamentarias. De esta manera, el aumento responde a la política de alineación de las dietas de los senadores con las actualizaciones salariales del personal del Congreso.

Históricamente, las dietas de los senadores en Argentina han tenido aumentos periódicos que, en la mayoría de los casos, estuvieron vinculados a decisiones políticas internas del Congreso o a la actualización del módulo legislativo utilizado para calcular los salarios. Durante varios años los incrementos se definían mediante votaciones específicas en el recinto, lo que generaba fuertes debates públicos cada vez que se aprobaban subas. Sin embargo, desde 2024 el mecanismo cambió: los legisladores resolvieron atar sus ingresos a las paritarias del personal del Congreso.
De esta manera, cada vez que los gremios legislativos acuerdan un aumento salarial con las autoridades parlamentarias, el incremento impacta automáticamente en las dietas de los senadores. Este sistema busca evitar discusiones periódicas en el recinto, aunque en la práctica mantiene actualizados sus ingresos a la par de los aumentos del personal legislativo.
En los últimos años, y en un contexto de alta inflación, estas actualizaciones llevaron a que los sueldos de los senadores pasaran de varios cientos de miles de pesos a cifras que hoy superan los 10 millones mensuales.