No tan mal como Mauricio y Alberto en su tercer año, pero en picada

Hay un mal humor social con Javier Milei: suma más rechazo que apoyo en las encuestas

Las encuestas muestran un deterioro en la imagen del Presidente, con más rechazo que aprobación, aunque analistas señalan que su situación no es la peor en comparación con otros mandatarios en momentos similares de gestión.

Por Redacción Gente de Salta

Javier Milei — (AP)

La imagen del presidente Javier Milei atraviesa un momento de deterioro, con niveles de rechazo que superan a la aprobación en la mayoría de las encuestas. Sin embargo, al compararlo con otros mandatarios en instancias similares de gestión, su situación aparece menos desfavorable de lo que podría suponerse.

Distintos estudios de opinión coinciden en que la valoración positiva del jefe de Estado se ubica actualmente entre el 35% y el 46%, mientras que la negativa oscila entre el 50% y el 62%. Se trata del peor momento desde su llegada al poder, con una caída sostenida desde fines de 2025, impulsada por el desgaste económico y una creciente insatisfacción social.

Aun así, los analistas destacan que estos niveles no son excepcionalmente bajos en perspectiva histórica. Tanto Mauricio Macri como Alberto Fernández registraban índices de aprobación inferiores al comenzar el tercer año de sus respectivos gobiernos. En ambos casos, el deterioro de la imagen presidencial estaba más consolidado y con menor margen de recuperación.

Captura acto Malvinas Milei

La particularidad del escenario actual radica en la brecha entre los indicadores macroeconómicos y la percepción cotidiana de la población. Mientras el Gobierno exhibe logros como la desaceleración de la inflación respecto de picos anteriores, la baja de la pobreza medida por ingresos y el equilibrio fiscal, amplios sectores sociales no perciben mejoras en su situación personal.

El mercado laboral, con un aumento del empleo informal y una caída del trabajo registrado, junto a salarios que pierden frente a la inflación y un consumo debilitado, configuran un contexto que impacta directamente en el humor social. A esto se suman recientes controversias políticas y denuncias de corrupción que erosionan la credibilidad del oficialismo.

En este marco, la imagen de Milei se mantiene en una zona de tensión: conserva un núcleo duro de apoyo que le permite sostener competitividad política, pero enfrenta un rechazo creciente que refleja el desgaste de la gestión y la dificultad de trasladar los logros macroeconómicos a la vida cotidiana.

El futuro de su capital político dependerá, en gran medida, de si logra revertir esa percepción social. La evolución de variables clave como el empleo, el salario real y la inflación será determinante para definir si el actual escenario representa un piso de apoyo o el inicio de un deterioro más profundo.

En cuanto a los últimos indicadores, el mayor contraste entre datos oficiales y percepción social se dio en la última semana, cuando Milei celebró eufórico la publicación del último dato de pobreza, que se redujo 13,5 puntos desde que llegó a la Casa Rosada, a fines de 2023.

Según los expertos, el número está muy afectado por los vaivenes de la inflación, por la desactualización de la canasta de consumos y por el aumento de las transferencias estatales a los sectores más vulnerables, una política que el presidente eximió de su motosierra e incluso reforzó.

Según cálculos del Centro de Estudios Distributivos, Laborales y Sociales (Cedlas), si se ajustaran esas y otras variables, la reducción de la pobreza sería de dos puntos porcentuales entre 2023 y 2025. En cualquier caso, el dato oficial convive con otros que muestran dimensiones alternativas de la situación general: en el mismo lapso, la cantidad de personas sin hogar aumentó un 57% en Buenos Aires, la ciudad más rica del país, y las familias se endeudan para pagar gastos corrientes. 

“No es que la pobreza subió o bajó; el indicador de pobreza, medido por ingresos y cruzado con determinada canasta de consumos, como lo medimos en Latinoamérica, bajó. La pobreza es otra cosa mucho más compleja, porque cuando yo bajo del subte [metro] y camino hasta mi casa por la noche sigo viendo más o menos la misma cantidad de gente durmiendo o incluso más. Ese podría ser otro indicador de pobreza, aunque mío y no comparable con otro”, apunta Eduardo Donza, investigador del Observatorio Social de la Deuda de la UCA. 

“No hay contradicción; los promedios esconden diferencias”, resume la economista Marina Dal Poggetto. “Hay ganadores y perdedores, pero los ganadores por ahora pesan poco en la creación de empleo; de hecho, el empleo formal se destruye. Los ingresos están pisados y el crédito llegó a un límite con la mora”. Acá está, tal vez, la fisura del modelo económico de Milei y el punto central desde el que empieza a acrecentarse el descontento.

La “verdadera” imagen de Javier Milei hoy no es única ni uniforme: está dividida y en descenso, según la mayoría de los estudios recientes. Lo más preciso es entenderla como un escenario de alta polarización con tendencia negativa.

Análisis de la imagen de Javier Milei: ¿Qué dicen las encuestas?

  • Varias consultoras coinciden en que:
    • Imagen positiva: entre ~35% y 46%
    • Imagen negativa: entre ~50% y 62%
  • Es decir, predomina el rechazo, aunque conserva un núcleo importante de apoyo.

Ejemplo:

  • Atlas Intel: 37% positiva / 62% negativa
  • Synopsis: 35% positiva / 56% negativa
  • Isasi-Burdman: hasta 46% positiva (más favorable)

La disonancia económica: Brecha entre datos y percepción ciudadana

Lo que describís en el texto es clave. Hay una brecha entre macroeconomía y vida cotidiana:

  •  Datos positivos:
    • Baja de la pobreza (medida por ingresos)
    • Equilibrio fiscal
    • Actividad en niveles altos
  • Percepción social negativa:
    • Salarios que no alcanzan
    • Consumo débil
    • Más empleo informal o precario
    • Inflación que sigue siendo alta (≈3% mensual)
    • Aumento del desempleo

Esto genera lo que los analistas llaman “disonancia económica”: los números mejoran en promedio, pero muchas personas no lo sienten en su vida diaria.

Marchas en Buenos Aires

Factores clave que influyen en la opinión pública sobre Milei

  • El apoyo a Milei sigue existiendo, pero:
    • Está más concentrado en sectores específicos
    • Se debilita en clases medias y bajas
  • Crece el malhumor social
  • Pesan factores políticos:
    • Expectativas de mejora que no llegan
    • Escándalos de corrupción
    • Ajuste económico prolongado

La imagen actual de Milei es:

  • Negativa en términos generales (más rechazo que apoyo)
  • Aún competitiva políticamente (no está colapsada)
  • Muy dependiente de la economía cotidiana
  • Frágil: puede mejorar o empeorar rápido según ingresos, inflación y empleo