Durante el fin de semana pasado, el gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, dijo presente en el Desafío de las Nubes, una competencia deportiva que reunió a ciclistas de distintas provincias argentinas y países vecinos.
Sin embargo, uno de los momentos menos rescatados del evento fue un saludo con uno de los competidores. Allí se habló de una “cábala” pre electoral.
En medio del evento, Sáenz protagonizó un breve saludo con uno de los competidores. El ciclista se acercó al mandatario y le recordó una foto tomada años atrás, cuando estaba por ser elegido gobernador por primera vez.
“Nos sacamos una foto cuando estabas por ser elegido la primera vez. Mirá vos, ahora nos volvemos a encontrar”, le dijo el participante, en tono distendido.
La respuesta de Sáenz fue inmediata: “¡Mirá! Sacame una foto por cábala”.
La frase, aunque se dijo entre risas, implícitamente marca intenciones: Si aquella primera imagen quedó asociada a la previa de su llegada a la Gobernación, la decisión de repetirla “por cábala” dejó flotando la posibilidad de una nueva candidatura.
El comentario también aparece en medio de una discusión jurídica y política que todavía no está cerrada.
La reforma constitucional de 2021 limitó la reelección del gobernador y el vicegobernador a un solo período consecutivo. Sin embargo, el punto que alimenta el debate es si el primer mandato de Sáenz, iniciado en 2019, debe computarse dentro del nuevo régimen o si la cuenta comenzó recién después de la reforma.
La interpretación que podría habilitar una nueva candidatura sostiene que la Constitución reformada empezó a regir hacia adelante y que, al no haberse incorporado una cláusula transitoria específica para contar la gestión 2019-2023 como primer período, el actual mandato podría ser considerado el primero bajo las nuevas reglas.
En cambio, la posición contraria entiende que Sáenz ya fue electo dos veces de manera consecutiva y que una nueva postulación inmediata chocaría con el límite fijado por la reforma impulsada por el propio mandatario.
Por eso, una eventual candidatura en 2027 no dependería solo de una decisión política. También podría abrir una discusión institucional sobre cómo debe interpretarse la reforma constitucional, sancionada durante su propia gestión.
La escena tuvo todos los ingredientes: deporte, superstición, una foto repetida y una frase que puede leerse entre líneas.
En el marco de una de las competencias más convocantes de Salta, el mandatario dejó una señal liviana, pero políticamente sugerente.