En un hecho inusual y cargado de emotividad, la diputada provincial por Rosario de Lerma, Griselda Galleguillos, utilizó el espacio de homenajes de la Cámara de Diputados de Salta para reconocer a un protagonista poco habitual: las paltas de su propia casa.
Durante su intervención, la legisladora relató cómo este fruto no solo formó parte de su vida cotidiana, sino que se convirtió en una herramienta clave para generar cambios concretos. “Cada palta vendida se convirtió en una semilla de transformación”, expresó.

Según explicó, a partir de su comercialización logró financiar parte de su campaña electoral en las últimas elecciones, además de impulsar acciones solidarias. “Compramos guardapolvos, zapatillas y útiles escolares”, detalló, visiblemente emocionada.
De un árbol familiar a una fundación

El relato tomó un giro más profundo cuando anunció la creación de su fundación: PALTA (Personas en Acción para Logros, Transformación y Aprendizaje). La iniciativa, según indicó, tendrá como objetivo promover acciones sociales, solidarias y capacitaciones gratuitas.
“Esta historia sencilla, honesta y humana es el origen de este proyecto”, sostuvo, al tiempo que remarcó que el espíritu de ayuda “trascendió” más allá de lo económico.
Un mensaje simbólico
Lejos de centrarse únicamente en el fruto, Galleguillos buscó dejar un mensaje más amplio: “El homenaje no es solo a la palta, sino a lo que sucede cuando uno decide hacer el bien con lo que tiene”.
En ese sentido, concluyó que cada acción, por pequeña que parezca, puede generar un impacto significativo en la comunidad, transformándose —como en su caso— en una oportunidad para ayudar a otros y construir proyectos con sentido social.
