La denominada Oficina de Respuesta Oficial, creada la semana pasada por el gobierno de Javier Milei, tuvo hoy su primera intervención pública de alto perfil. Lo hizo para cuestionar una nota de LA NACION a la que calificó como “falsa” y parte de una “operación”, aunque sin refutar ninguno de los datos contenidos en la publicación.
El organismo, que funciona como un nuevo dispositivo de control y respuesta frente a contenidos periodísticos críticos, se expresó a través de la red social X mediante la cuenta que maneja el funcionario Juan Pablo Carreira, uno de los colaboradores más cercanos de Santiago Caputo. “TÍTULO FALSO: OPERACIÓN DE MANUAL”, fue el encabezado del posteo difundido al mediodía.
La nota cuestionada es una entrevista publicada el domingo a Graciela Bevacqua, exdirectora de Precios del Indec y primera funcionaria desplazada durante la intervención del organismo en la era de Guillermo Moreno. El título completo del artículo fue: “‘Nube oscura sobre la credibilidad’. Del Indec de Moreno al Indec de Milei: la lapidaria advertencia que hace la primera desplazada”.

La frase central del título no fue una interpretación del periodista, sino una cita textual de Bevacqua, quien advirtió sobre el impacto que podría tener en la credibilidad del Indec la decisión del presidente Milei y del ministro de Economía, Luis Caputo, de no publicar el nuevo índice de precios que había sido anunciado en octubre.
A lo largo de la entrevista, la especialista insistió en varias oportunidades sobre ese punto. “La no salida del nuevo IPC, si es que sucede, pone una nube oscura sobre la credibilidad”; “la salida no debería estar supeditada a cuestiones externas a las técnicas”; y “la sociedad tiene derecho a tener estadísticas confiables, y estas decisiones no serían inocuas”, sostuvo en distintos pasajes. En la bajada de la nota, además, se aclaraba explícitamente que Bevacqua no equiparaba la situación actual con la intervención kirchnerista del Indec.
Pese a ello, la Oficina de Respuesta Oficial argumentó que el título era “clickbait puro” porque —según su interpretación— sugería una equivalencia entre el Indec de Moreno y el de Milei. “La propia fuente citada en la nota afirma que la situación NO es comparable”, sostuvo el comunicado, que centró su cuestionamiento en el enfoque y no en la veracidad de las declaraciones publicadas.
“El recurso es viejo: titular alarmista, contenido que no lo sostiene y rectificación escondida en el cuerpo de la nota. Para esto existe esta Oficina: para separar datos de operaciones”, agregó el posteo, que definió así el rol que busca cumplir el nuevo organismo: impugnar narrativas periodísticas que el Gobierno considera sesgadas, aun cuando estén respaldadas por citas textuales.

La intervención no quedó circunscripta a la Oficina. El propio ministro de Economía, Luis Caputo, se sumó a la polémica con un mensaje en el que cuestionó tanto a la entrevistada como al tratamiento periodístico. Para Caputo, la credibilidad del IPC no se mide por opiniones técnicas o advertencias públicas, sino por el comportamiento de los bonos ajustados por inflación (CER), que la semana pasada subieron de precio pese a la controversia.
“Cuando hay desconfianza real, el impacto es inmediato y medible. Esta vez no ocurrió”, sostuvo el ministro, quien acusó a LA NACION de sesgo y lamentó que “ningún periodista haya hecho la nota inversa”. Según su visión, el mercado avaló la decisión oficial de continuar con el índice actual y no lanzar uno nuevo.
Poco después, el presidente Javier Milei replicó el mensaje de Caputo y agregó un comentario breve: “Tremenda domada. Fin”.

Así, la Oficina de Respuesta Oficial estrenó su funcionamiento con una estrategia clara: responder rápidamente a contenidos críticos, cuestionar títulos y enfoques editoriales y trasladar la discusión del plano de los datos al de las interpretaciones, en un contexto de alta sensibilidad política por el dato de inflación que el Indec dará a conocer en las próximas horas.



