El Gobierno nacional oficializó la adjudicación de la concesión de la Vía Navegable Troncal a la empresa belga Jan De Nul, en asociación con la firma argentina Servimagnus, en una decisión que representa la mayor privatización impulsada hasta ahora por la administración de Javier Milei.
La medida fue formalizada mediante la Resolución 36/2026 de la Agencia Nacional de Puertos y Navegación, publicada en el Boletín Oficial. De esta manera, el consorcio privado tendrá durante los próximos 25 años la responsabilidad de realizar las tareas de dragado, mantenimiento y señalización de la Hidrovía Paraná-Paraguay, la principal arteria logística del comercio exterior argentino.
La adjudicación pone fin a un proceso licitatorio que se extendió por más de un año y medio desde su lanzamiento, a fines de 2025. El proyecto había sido presentado por el Gobierno como una de las iniciativas estratégicas para modernizar la infraestructura de transporte y reducir costos operativos para el sector exportador.

La Vía Navegable Troncal cuenta con una extensión de 1.635 kilómetros y constituye la principal salida al océano Atlántico para la producción argentina. Por sus aguas se transporta alrededor del 80% de las exportaciones nacionales, especialmente granos, harinas, aceites y otros productos agroindustriales provenientes de la región centro y norte del país.
Desde el Ejecutivo destacan que la nueva concesión permitirá garantizar la continuidad de las obras de profundización y mantenimiento necesarias para sostener la competitividad de los puertos argentinos. Sin embargo, la decisión también reaviva el debate sobre el control y la administración de una de las infraestructuras más sensibles para la economía nacional.

Con la firma del contrato, Jan De Nul y Servimagnus quedarán al frente de una vía estratégica para el comercio regional, consolidando una concesión de largo plazo que tendrá impacto directo sobre el sistema exportador argentino durante el próximo cuarto de siglo.