El presidente Javier Milei volvió a pronunciarse tras la masiva movilización en defensa de la universidad pública y gratuita realizada este martes en Plaza de Mayo. Lejos de mostrar señales de acercamiento con los sectores universitarios y estudiantiles que participaron de la convocatoria, el mandatario utilizó sus redes sociales para reforzar sus críticas y apuntar contra las autoridades académicas.
A través de una publicación compartida en su cuenta de X, Milei comparó su salario con el de los rectores de las universidades nacionales. Según el mensaje difundido por el jefe de Estado, el Presidente percibe un sueldo bruto mensual de aproximadamente $4 millones, mientras que algunos rectores “cobran hasta cuatro veces más”, alcanzando salarios cercanos a los $18 millones mensuales.
Durante toda la jornada, el mandatario continuó replicando mensajes y críticas contra la denominada Marcha Federal Universitaria. En sus publicaciones insistió en que la movilización no respondió únicamente a un reclamo académico o presupuestario, sino que detrás de la convocatoria existen intereses políticos y partidarios vinculados a sectores de la oposición.
En ese marco, Milei lanzó fuertes cuestionamientos contra dirigentes opositores, sindicatos y agrupaciones políticas que participaron de la protesta. Según expresó, esos sectores buscan defender “sus cajas” y utilizan la bandera de la educación pública como una herramienta para encubrir intereses económicos y políticos.
La postura del oficialismo se mantuvo en línea con las declaraciones presidenciales. Desde La Libertad Avanza difundieron un comunicado en el que aseguraron que el Gobierno nacional viene cumpliendo con las transferencias presupuestarias correspondientes a las universidades públicas. En ese sentido, remarcaron que no existe un desfinanciamiento deliberado del sistema universitario.
La subsecretaría de Políticas Universitarias, encabezada por Alejandro “Profe” Álvarez, también sostuvo que los fondos previstos fueron girados regularmente y defendió la política educativa impulsada por el Ejecutivo.
La situación de las universidades públicas y gratuitas en Argentina atraviesa un escenario de fuerte tensión. Rectores, docentes y estudiantes advierten que el aumento de la inflación y el atraso en la actualización presupuestaria afectan el funcionamiento cotidiano de las casas de estudio, con dificultades para afrontar gastos de mantenimiento, servicios básicos, investigación y salarios. Desde el sistema universitario nacional sostienen que la educación pública representa uno de los principales mecanismos de movilidad social y acceso igualitario al conocimiento, mientras que el Gobierno insiste en la necesidad de auditar los recursos y revisar el esquema de financiamiento estatal.
El subsecretario de Políticas Universitarias, Alejandro Álvarez, también fijó la postura oficial y sostuvo que, si bien la defensa de la universidad es una "causa noble", la marcha fue utilizada por sectores ajenos a la academia para fines partidarios.